El nuevo escándalo que sacude a la Jefatura Policial sumó un nuevo capítulo: a la detención de un comisario por la "desaparición" de una motocicleta que estaba en una dependencia policial se sumó la de un numerario.
El nuevo escándalo que sacude a la Jefatura Policial sumó un nuevo capítulo: a la detención de un comisario por la "desaparición" de una motocicleta que estaba en una dependencia policial se sumó la de un numerario.
Fuentes consultadas por El Ancasti confirmaron que durante la madrugada de ayer se concretó la detención de un oficial de apellido Martínez, quien prestaba servicios en la Comisaría de Villa Dolores, en el departamento Valle Viejo.
La investigación la realiza la Fiscalía de Instrucción N° 5, que tiene a cargo Hugo Costilla. La pesquisa se abrió luego de la denuncia penal radicada por un subcomisario.
La moto en cuestión es una Honda CG que había sido secuestrada a fines del año pasado. En diciembre, el personal realizó un conteo de los vehículos secuestrados y advirtió que no estaba el rodado. Las sospechas crecieron cuando observaron que en los libros de guardia en donde se registran las novedades de la dependencia no había constancia de que la moto haya sido entregada. Tampoco estaba el detalle del número del motor y del chasis.
Luego de la denuncia penal la fiscalía ordenó las detenciones del comisario Soria y de un oficial subinspector de apellido Martínez, quienes quedaron a disposición de la Fiscalía.
Según trascendió extraoficialmente, Soria habría sido sorprendido cuando ingresaba con la motocicleta "desaparecida" en la Unidad Judicial N° 10. Quedó alojado en la base de la División Infantería.
Por su parte Martínez fue arrestado en su lugar de trabajo y quedó alojado en el cuartel de la Dirección de Bomberos.