En la sala de audiencias de la Cámara Penal N° 2 continuó el debate contra Hernán Pacheco e Ismael Rodrigo Segura, quienes están imputados por el "homicidio en ocasión de robo" en perjuicio de Sebastián Pereyra. El debate había comenzado el lunes de la semana pasada. Ese día los principales sospechosos se habían abstenido de prestar declaración. Luego, las audiencias estuvieron suspendidas por problemas de salud de uno de los abogados defensores, lo que motivó que el debate se reanudara el lunes.
En la audiencia de ayer prestó declaración una joven, quien señaló que había mantenido una relación amorosa con Pacheco y manifestó ante las partes que el sujeto le confesó haber cometido el crimen. La testigos, cuyos datos no se revelan para resguardarla, manifestó a Multimedios Ancasti, a la salida de la audiencia, que Pacheco “llegó con el buzo con sangre. Ahí le pregunté qué le había pasado. Él (Pacheco) me dijo que estaba asustado, ‘hice algo grave”, me dice. ‘Maté a un gil porque no me quería dar la billetera y el celular, y le pegué un tiro’. Y ahí justo viene la policía. Yo vivo cerca de ahí en la zona norte”, indicó la testigo a El Ancasti. La joven, quien dijo tener mucho miedo ante esta situación, agregó que Pacheco “después agarró la ropa en una bolsa de consorcio y la quemó”. “Me dijo que andaba con el gordo Rodrigo (Segura, el otro acusado)”.
Al mismo tiempo, la testigo describió a Hernán Pacheco y afirmó que no es la primera vez que se encontraba envuelto en un episodio de estas características. “Era un monstruo. Le robaba a gente que a veces no tenía ni para comer. Yo pido justicia por toda la gente a la que le hizo daño. Él salió del Penal y ahora ojalá que vuelva a entrar de nuevo. Ojalá que se pudra ahí por todo lo que hizo; yo le tengo miedo; él me pegó mucho, me amenazó también por esta causa”, aseguró.
Está previsto que hoy se reanude el debate con las declaraciones de más testigos. El juicio tiene como jueces a Luis Guillamondegui, Fabricio Gershani Quesada y Elizabeth Cabanillas. El hecho ocurrió el 16 de abril de 2017 en calle Colombia, entre 21 de Septiembre y Alpatauca, en el barrio 11 de Mayo, en donde la víctima fue ultimada de un balazo por la espalda cuando se resistió al robo de su teléfono celular. n