El mismo hombre que confesó un femicidio está libre y paseando por su barrio, en Villa Luro.
Según el portal clarin.com, cuando Bruno escuchó que Pablo Barberio (51) estaba en Villa Luro no lo creyó. Pensó que se habían confundido, que el miedo acumulado había estimulado el error pero era el mismo hombre.
Ocurrió el 2 de enero que, presuntamente, Barberio fue dado de alta después de una internación que desconocían. Regresó a la casa de sus padres y entonces empezó “una pesadilla”. Bruno Camaño (20) es el hijo de una anterior pareja de Barberio. Él no conocía a Gloria Sierra (67) ni tenía vínculo con ella, pero sí con el sospechoso. Un domingo de julio de 2017 tuvo que escuchar a su ex padrastro confesar un crimen. “La ahorqué con mis propias manos”, le dijo. Se refería a Gloria, una abogada y ex presidenta de una asociación protectora de animales para la que Barberio trabajaba.
La mujer fue víctima de un femicidio entre el viernes 21 y el sábado 22 de julio. Cuatro días más tarde encontraron su cuerpo en su casa de Flores, donde cuidaba a 30 gatos y 20 perros.
En aquel entonces Bruno tenía apenas 16 años y, a pesar de que su madre y Barberio se habían separado hacía tiempo, mantuvo el vínculo con él. Era una especie de padre para él, aunque igual se atrevió a denunciar lo que le había confesado.
"Me cuenta para que lo ayude a descuartizar el cuerpo", recuerda ahora como quien narra algo que ya se dijo muchas veces.
A Gloria la había golpeado después de "una discusión", dijo. Después la empujó por las escaleras y la asfixió. Por varios días entró y salió de la casa mientras el cuerpo permanecía en el living.n
6 de febrero de 2020 - 01:00