Un niño de aproximadamente cuatro años debió ser intervenido quirúrgicamente en el rostro a raíz de las lesiones causadas por el ataque de un perro, en la zona Sur de la ciudad.
- El Ancasti >
- Policiales >
Realizaron reconstrucción de rostro a niño de cuatro años atacado por un perro
Según la información a la que pudo acceder este diario, ocurrió el lunes. El can sería propiedad de un vecino de la víctima, en el barrio 40 Viviendas Sur, y ya habría mordido a varias personas a pesar de los constantes reclamos a sus dueños.
En diálogo con El Ancasti, el director del Hospital de Niños, Miguel Ángel Morandini, informó que ese día el chico ingresó al quirófano, donde se le realizó una reconstrucción facial y una limpieza o toilette.
“Se está recuperando en la sala de internación y afortunadamente evoluciona favorablemente”, indicó.
El médico no dio precisiones sobre las dimensiones y las características de la lesión en el rostro del pequeño, pero dejó entrever su malestar ante los constantes ingresos o consultas por ataques de perros.
"Son habituales las mordeduras de perro y hay que tener cuidado sobre todo con la rabia, que si bien es un mal que en las provincias del Norte está controlado, hay que ser precavidos y realizar la vacunación antirrábica”, remarcó.
Sostuvo que cuando las lesiones son cercanas al rostro se activa un protocolo "que es lo que se activó en el caso del niño agredido. Desgraciadamente las mordeduras son más habituales de lo que debieran ser y en la mayoría de los casos se trata de ataques de animales domiciliarios, domesticados, que andan sueltos", agregó.
Explicó que la magnitud y la gravedad de las heridas varían de acuerdo al tamaño y características del animal. Hizo hincapié en la necesidad de concientizar a los padres y propietarios de los perros "en que se trata de animales de compañía y que en este marco deben ser cuidados y tratados, como si fuese un integrante más de la familia".
Remarcó que al morder, los perros producen importantes lesiones "que son características porque son desgarrantes y tienen alto contenido de gérmenes que el animal lleva en su boca. Esto aporta a las heridas un fuerte contenido de contaminación que si no es tratado puede provocar graves consecuencias para la salud". Dijo que tras un ataque el animal debe quedar en observación al menos siete días para determinar si está infectado de rabia. Destacó que afortunadamente y por la prohibición del uso de pirotecnia los ataques en épocas festivas bajaron considerablemente, y apuntó nuevamente a los propietarios de los canes.
"Los chicos deben entender que cuando los perros se alimentan no deben ser molestados", remarcando que una importante cantidad de ataques se da cuando los niños molestan a los canes cuando comen. Finalmente, celebró que las mayorías de los casos no son de gravedad, habitualmente con lesiones en las extremidades.