En el marco del revuelo policial que repercutió en la opinión pública catamarqueña, dos ex policías decidieron manifestarse por una irregularidad que los perjudicó en su carrera y en su vida personal. Hace 20 años, Daniel Ríos era cabo primero y Félix Baigorrí era sargento. En 2003, ambos fueron dados de baja de la Policía de la Provincia.
Se acercaron a El Ancasti, con documentación en mano, para plantear la situación que los aqueja. Según contaron, en 2001, realizaron una primera denuncia por amenazas, persecución, robo y el uso indebido de dinero de adicionales. Luego se denunció por torturas. Los denunciados eran un comisario y una oficial principal, ambos de una comisaría de la zona sur de la Capital. Actualmente, están retirados de la fuerza.
Los denunciantes tuvieron otra suerte. Se les inició un sumario –que no prosperó- por supuestos sobornos que habrían ocurrido en 2000 en el Puesto Caminero de El Pantanillo. Sin embargo, el expediente se perdió en la Asesoría General de Gobierno y jamás fueron debidamente notificados al respecto.
En 2005, una resolución por mayoría de la Corte de Justicia indicó que la Asesoría General de Gobierno debía remitir a la fiscalía de instrucción en turno la documentación pertinente por la pérdida del expediente en cuestión. “Al día de hoy, el expediente no apareció”, expresaron.
3 de febrero de 2020 - 08:05