EN UN TERRENO BALDÍO DE LA ZONA DE LA CHACARITA

La llevó por la fuerza, intentó abusar de ella y la atacó con una piedra

Sucedió el martes por la noche. La mujer pudo escapar e inmediatamente realizó la denuncia penal.
viernes, 14 de febrero de 2020 · 01:04

No se trató de un hecho de inseguridad más. Fue un hecho de violencia contra la mujer en el que afortunadamente no hubo que lamentar una víctima fatal. La mujer pudo denunciar lo que vivió.

El Ancasti accedió a información vinculada con la denuncia. Una mujer de 36 años el martes, poco antes de la medianoche, caminaba por una calle en inmediaciones de la avenida Presidente Castillo, en la zona este de la Capital. Inesperadamente fue interceptada por un desconocido. Este hombre la agarró desde atrás. La mujer relató que mientras la sujetaba sentía que había apoyado un elemento sobre su espalda. Sin embargo, no pudo dar detalles al respecto.

Según habría contado, el hombre le exigía que no gritara. Al mismo tiempo, la amenazaba de muerte y la insultaba. La tomó del brazo y, por la fuerza, arrastrándola, la llevó hasta un terreno baldío que se encontraba cerca de donde la había interceptado.
Una vez allí, la tiró al suelo y se lanzó sobre ella. Comenzó a manosearla, al mismo tiempo que trataba de inmovilizarla. De repente, la mujer pudo ver un destello. Era la luz de un vehículo que se aproximaba. La mujer se animó a gritar para pedir ayuda.
Ante esta actitud de la mujer, el agresor la atacó con una piedra, golpeándola en la frente y en la cabeza. La golpeó varias veces. Después, presuntamente habría desistido de su ataque con la piedra y decidió huir. Sin embargo, antes de escapar volvió a amenazarla.

Por los golpes que recibió, la mujer quedó aturdida pero, como pudo, llegó sola hasta una estación de servicio, ubicada sobre avenida Presidente Castillo. En ese lugar, un remisero la vio. Advirtió que no se encontraba bien y que necesitaba ayuda. El trabajador del volante se ofreció a llevarla hasta la Unidad Judicial 3, de esa jurisdicción. La mujer aceptó la ayuda y pudo radicar la denuncia.

Una vez en el precinto, la mujer denunció el ataque sufrido. Dejó asentadas las características físicas del agresor. Al mismo tiempo, indicó que mientras la llevaba por la fuerza, el hombre tironeó su cartera pero, aparentemente, sin intención de quitarle alguna de sus pertenencias.

Por este hecho interviene el fiscal de Instrucción en turno, Jonathan Felsztyna, quien comisionó en la pesquisa al personal de la División Investigaciones. De acuerdo con las normativas impartidas, se concretaron varios procedimientos en búsqueda del sospechoso.

Antecedente

El 22 de enero de 2010 en inmediaciones del camino a La Gruta de la Virgen del Valle, la médica Mónica Acosta (38) fue sorprendida por Alberto Lucero (28). La golpeó y arrastró hacia un descampado, allí abusó de ella y la mató golpeándola con una piedra.

En abril de ese año, luego de dos jornadas de audiencia, la Cámara Penal de Tercera Nominación lo condenó a la pena de prisión perpetua, tras haber sido hallado culpable del delito de “abuso sexual con acceso carnal seguido de muerte”.

Inicialmente Lucero admitió su participación en el hecho de sangre pero dijo que ese día había mantenido relaciones sexuales consentidas con la víctima y que ésta había muerto al caérsele accidentalmente una piedra encima.

Pero, en una segunda declaración afirmó que había mentido presionado por la Policía y que en realidad el 22 de enero a las 9 de la mañana -hora en que se produjo el homicidio-, él se encontraba vendiendo helados en Casa de Piedra, en el límite entre los departamentos Capayán y La Paz. Sin embargo, al menos dos testigos afirmaron que ese día dejaron a Lucero en la ciudad, aproximadamente a las 4 de la madrugada.

En su alegato, el entonces fiscal de esta Cámara, Rubén Carrizo, consideró que existía un grado de certeza absoluta sobre la autoría del crimen por parte de Lucero. Entre otras pruebas enumeró los testimonios de dos personas que afirmaron que habían dejado al acusado en la ciudad el 22 a las 4 de la madrugada. También aludió a las prendas de vestir que se le secuestraron al imputado, todas manchadas con sangre de la víctima, según corroboraron estudios de ADN. En ese sentido, mencionó que al allanarse la casa de Lucero se halló en el lugar el chip del celular de la médica.

Al momento de cometer el crimen, Lucero había cumplido una condena de 8 años por la violación de un niño. El Tribunal también lo declaró reincidente por primera vez.

Otras Noticias