Le habían desfigurado el rostro A UN ADOLESCENTE DE 14 AÑOS

Pena en suspenso y trabajo comunitario por una golpiza

Además, el juez Morabito dispuso que el más joven deberá realizar tratamiento psicológico durante dos años.
sábado, 17 de octubre de 2020 · 02:05

“Una persona agresiva con capacidades boxísticas es una persona peligrosa”, indicó el fiscal Penal Juvenil Guillermo Narváez. Dos hermanastros, de 19 y de 22 compartieron el banquillo de los acusados para responder por el delito de “lesiones graves”. El hecho que lo llevó a ser imputados sucedió a mediados de 2017. En aquella oportunidad habían golpeado a un adolescente de 14 años. Como consecuencia de la golpiza, el chico sufrió una desfiguración permanente de rostro.

Por entonces, el hermanastro más joven era un adolescente de 16 años. Por ello, el debate se realizó en la Cámara de Sentencia Penal Juvenil. La audiencia fue presidida por el juez especializado Rodrigo Morabito. El fiscal Narváez estuvo acompañado por la asesora de Menores, Daniela Faerman Cano. La funcionaria, en esta ocasión, participó del debate de manera virtual, debido a las recientes medidas tomadas por la Corte de Justicia, con relación a los Juzgados de Familia y Asesorarías de Menores. En tanto que el defensor Penal Juvenil Sergio Véliz representó al más joven de los imputados –adolescente al momento del hecho-. El abogado particular Orlando del Señor Barrientos defendió al hermanastro mayor. 

El fiscal Penal Juvenil mantuvo la acusación y consideró que se trató de un hecho “lamentable”. “Un chico de 14 años transitaba en soledad por la calle, cuando fue agredido de manera cobarde y a traición. Le causaron lesiones; le quedó la cicatriz expuesta. Fueron golpes de placer. Era un chico indefenso, superado en número. El golpe del boxeador es considerado un arma”, sostuvo.
Dada la golpiza propinada, el representante del Ministerio Público Fiscal consideró que “no respetaron al chico”, quien estuvo dos días internado. Por ello, opinó que “la Justicia no puede ser indiferente ante un ataque certero. Sus destrezas deben ser demostradas en el ring. Merecen una respuesta punitiva; golpearon de manera atroz. Una persona agresiva, con capacidades boxísticas es peligrosa. Son boxeadores, indiferentes al hecho, sin preocupación ni arrepentimiento”, sostuvo. 

Por ello, el fiscal Penal Juvenil pidió una pena de cuatro años para el hermanastro mayor. En tanto que para el hermanastro menor solicitó una pena de dos años y seis meses de prisión efectiva. 

A su turno, la asesora Faerman Cano remarcó que la agresión fue una acción consciente y deliberada. “Yo no peleé; me pegaron otros”, fueron las palabras del adolescente golpeado, que recordó la asesora. Para Faerman Cano, éstas sintetizan la agresión. 

Como consecuencia de los golpes, el chico resultó con fractura en la nariz y un golpe en la frente. Por la fractura, su voz es gangoza y tiene dificultades para respirar. Además, advirtió que en una instancia anterior, se había realizado una audiencia de suspensión de juicio a prueba –más conocida como probation-. Tras el planteo de los acusados, remarcó el damnificado no dio su consentimiento. 

Además, destacó que el más joven de los acusados llegó tarde a la audiencia de probation; no asistió a la audiencia de debate prevista para principios de mes y “actúa con desprecio hacia la sociedad. No reconoce su adicción. Representa un riesgo social; es una bomba de tiempo. Necesita un tratamiento psicológico. Su personalidad, sumada a sus adicciones, lo convierten en una persona peligrosa”. 

La asesora Faerman adhirió a lo peticionado por el fiscal Narváez y solicitó un tratamiento psicológico para el más joven de los acusados. Además, pidió un fallo con perspectiva de niñez para el adolescente víctima.

Por su parte, el defensor Penal Juvenil Sergio Véliz solicitó un cambio de calificación, a “lesiones leves” y la absolución o medidas alternativas. Remarcó que su asistido no tiene antecedentes penales. El defensor Barrientos consideró que su cliente actuó en defensa de su hermanastro, por el supuesto robo de una bicicleta. “Quizá engañado, actuó en defensa. Fue sincero en su relato”, sostuvo y pidió una pena en suspenso.

El final
Al momento de hacer uso de su derecho a una última palabra, el más joven de los acusados expresó que lamentaba mucho lo sucedido. “Estaba tomando. Estoy cambiando; tengo trabajo y hago una vida sana. No tenía control”, dijo. 

“Actué en defensa de él. Salí engañado. Le pedí disculpas (al chico golpeado y le di la mano. Estudio, trabajo y quiero recibirme”, manifestó el hermanastro mayor. 

 Tras un cuarto intermedio, el juez Penal Juvenil Morabito dio a conocer el veredicto. Halló culpables a ambos acusados y condenó a hermanastro mayor a la pena de tres años en suspenso y a dos años en suspenso para el hermanastro más joven, quien además deberá realizar tratamiento psicológico. También resolvió que por el término de dos años realicen trabajo comunitario. 

Debate
El debate se inició el martes último, con la presencia de cuatro testigos, entre ellos el adolescente denunciante. Ayer, se realizó la segunda y última audiencia, en horario vespertino. Poco después de las 20, el juez Penal Morabito dio a conocer el veredicto.

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