En su sentencia, el juez Javier Herrera dio participación al Sistema de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes. Lastimosamente, la violencia contra chicos y chicas es moneda corrientes. Los métodos de crianza violentos continúan “naturalizados”, pese a que el Código Civil advierte en el artículo 647 establece la prohibición de malos tratos y del castigo corporal en cualquiera de sus formas.
“No se debe naturalizar el maltrato como parte de la crianza. Por ello, se trabaja con la voz de los chicos y una de las funciones es fomentar los derechos de la niñez y la adolescencia”, se había informado desde el Sistema de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.
“Los malos tratos y todo hecho que lesione o menoscabe física o psíquicamente a los niños o adolescentes, por más moderados que puedan ser, están prohibidos”, reza la norma.
El maltrato en la niñez es una causa de sufrimiento para chicos y chicas y las familias, que "puede dejar huella durante toda la vida.
Puede derivar en estrés y se asocia a trastornos del desarrollo cerebral y físico”. A través de este accionar se reflejan consecuencias en la conducta y la salud mental porque este maltrato puede contribuir a las enfermedades del corazón, al cáncer, al suicidio y a las infecciones de transmisión sexual.n