Una mujer fue asesinada ayer a puñaladas por su expareja, quien luego intentó suicidarse en la puerta de su casa en el partido bonaerense de Ituzaingó. Sin embargo, fue retenido por los vecinos hasta ser detenido y trasladado a un hospital.
El hecho sucedió en horas de la mañana, en la vereda de la vivienda ubicada en la calle Cuyo 835, a partir de una fuerte discusión entre la víctima, identificada como Sabrina Vanesa Ovalle, de 35 años y madre de tres hijos, y el atacante, César Fernando Díaz, de 39. Según trascendió, una orden de restricción de acercamiento perimetral estaba vigente pero vecinos de la mujer denunciaron que no se respetaba.
Los dos hijas que tuvieron Ovalle y Díaz, de 2 y 4 años, se encontraban en la vivienda al momento del femicidio. En ese marco, el femicida extrajo un cuchillo y asesinó a la mujer, quien murió en el momento producto de las lesiones cortantes en los miembros superiores y en el cuello. El hombre intentó escapar luego de matar a su expareja, pero los vecinos de la zona lograron retenerlo al advertir la situación luego de oír los gritos de Ovalle y así pudieron llamar al 911 para que fuese detenido.
Si bien aún se investiga cómo ocurrió el hecho, el crimen se cometió en el porche del jardín de la entrada de la vivienda, tras una fuerte una discusión. “La víctima presenta múltiples heridas punzocortantes y el imputado también terminó con algunas heridas de arma blanca que estamos tratando de establecer si fueron producto de la lucha o si, tal como señalan algunos testimonios, fue un intento de suicidio”, precisaron fuentes cercanas al caso.
Sabrina se había mudado con su padre, Pascual, justamente por los problemas con su expareja. "La conocía desde que estaba en la panza de su mamá, no lo puedo creer. En abril del año pasado, Pascual me había dicho que ella se iba a mudar. Al padre de Sabrina no le gustaba nada ese tipo (por Díaz)", contó una vecina.
Una vecina que vive en la casa lindera y cuyo marido es uno de los dos hombres que retuvo a Díaz en el lugar del hecho, contó que ellos estaban despiertos cuando escucharon "los gritos". "Pensábamos que le estaban robando. Salió mi marido y volvió a agarrar el teléfono y me dijo 'el marido la mató'", relató la mujer.
Tras el arresto, el femicida fue trasladado al Hospital Interzonal General de Agudos Luis Güemes de la localidad de Haedo, en el partido de Morón. Al lugar asistieron efectivos de la Policía de Morón y personal de la UFI N°10 descentralizada de Morón y especializada en casos de violencia de género, a cargo de la fiscal Paula Hondeville, quien se encontraba en la escena del crimen para comenzar la investigación del trágico hecho. n




