LAS PALABRAS DE AZUCENA, SU HERMANA, QUIEN LA BUSCA Y LA ESPERA

“Hay una probabilidad de que esté viva y eso me mantiene, con fe”

Se cumplieron 16 años de la desaparición de Alicia Nieva. Salió de su trabajo, en Sumalao, y jamás llegó a su casa.
miércoles, 22 de enero de 2020 · 01:09

“Mi mamá falleció sin saber nada de ella. Hasta el último día la esperó”, contó Azucena Nieva. Gilda Córdoba, su mamá, falleció en octubre del año pasado. Tenía 75 años y los últimos 15 años estuvo esperando a su hija Alicia Verónica, que desapareció el 21 de enero de 2004. 

Ayer se cumplió un nuevo aniversario, el número 16. Su hermana, la referente en la búsqueda de Alicia, comentó que prepararon una misa en la Parroquia Jesús Niño, en el barrio Los Ejidos, en la zona sur de la Capital. “Pedimos a Dios justicia divina porque la justicia de Catamarca desde hace 16 años no hace nada. Se lo tomó como ‘desaparición de persona’; el expediente tiene cuatro cuerpos. Fueron a un lado, no encontraron nada; fueron a otro lado, tampoco encontraron nada. En eso se basa el expediente, sin respuesta. No se hizo una investigación como se debió hacer; estuvo mal encaminada. Se hicieron rastrillajes en la zona de Sumalao, en la fábrica; una vez, en Las Juntas”, detalló.

Alicia salió de su trabajo, en la fábrica Camino, en Sumalao, Valle Viejo. Por entonces, tenía 31 años; hoy tendría 47. Según los testigos, ella había salido un poco más temprano que lo habitual; les había pedido a una de sus compañeras que le cuidara sus pertenencias. La última vez que la vieron caminaba por el puente que está sobre el río del Valle, en la Ruta Provincial Nº 33, en el ingreso a la Capital. Luego, todo es un misterio.  Alicia no llegó a su casa. Sus padres se preocuparon y empezaron a buscarla.  Sin dar con ella, decidieron hacer la denuncia correspondiente en la Comisaría de la Mujer y el Menor.

“Teníamos que esperar 48 horas. La Justicia era muy lenta. En esa época tampoco había internet. Después de 2008, pongo el caso a nivel nacional e internacional, con personas perdidas. En ese momento, difundíamos la foto. Es el familiar quien debe llevar la foto a la comisaría, la Terminal de Ómnibus y a todos los centros públicos”, recordó. 

Con la denuncia, la causa pasó por distintos fiscales y el expediente se formó con cuatro cuerpos, pero Alicia no apareció. Azucena contó que hubo varias hipótesis. Una de estas sindicaba a un compañero que trabajaba con Alicia en la fábrica. “Este tema se tocó mucho. Este señor está, pero por matar a su mujer. También, está la posibilidad de la trata. En todos estos años no hubo una prueba de vida, nada. No hubo contacto. Pasaron los años y la causa tuvo cambios de sumariantes”, indicó.

Siempre con las esperanzas de encontrarla con vida, Azucena abrió una cuenta en la red social de Facebook, en 2011, para difundir el caso de su hermana. “Por intermedio de contactos me piden que siga con la lucha, que no baje los brazos. Hay indicios y se están tapando cosas. Me llegaron fuertes declaraciones que querían ayudarme, pero quedó en la nada. Hay algo que no deja que se sepa. Me decían que habían quemado computadoras y a las personas que realmente querían investigar las apartaban de la causa. Este es otro indicio”, consideró. 

Memoria activa
En estos 16 años, Azucena busca incansablemente a su hermana y también participó en distintas actividades de concientización sobre violencia contra la mujer, desaparición y búsqueda de personas. En diciembre de 2018, en la Plaza Virgen del Valle se inauguró el primer Banco Rojo, un símbolo de concientización sobre el femicidio. En el evento, se recordaron a algunas víctimas y Azucena fue invitada para recordar a su hermana. 

“No sabemos si la desaparición de mi hermana es femicidio o trata de personas. Siempre se trata de aportar y ayudar para que estas cosas no vuelvan a suceder. Siempre estoy en contacto por los casos de las chicas que desaparecieron, ayudando a las familias. Es el momento de estar y de acompañar, de decir lo que uno sabe por experiencia, cómo se tiene que manejar. Acompaño a la familia de Sandra Madueño, que también está desaparecida”, comentó.

Pese al peso de los años y la falta de indicios. En esta búsqueda, su madre quedó en el camino, sin respuestas, pero Azucena sigue firme. “A veces no sé si quiero seguir, pero Dios siempre me manda algo. Tengo que ayudar, estando, acompañando, hasta que se esclarece,  aunque el caso de mi hermana no se esclarece. Me mantiene con esperanza, es que alguien sabe y no quiere que se sepa. Hay un 30 % de probabilidad de que mi hermana esté viva en algún lugar y eso me mantiene viva, con esperanza y fe”, expresó. 

Archivo
A finales de 2016 y a raíz de la ayuda recibida por el director de Derechos Humanos, Hernán Velárdez Vaca, quien proporcionó un abogado, la familia de Alicia realizó una presentación para constituirse como querellante en la causa. "Tras la presentación, el abogado recibió como respuesta que la causa se había enviado a archivo, ya que no había ninguna línea de investigación ni una hipótesis de lo que pasó con mi hermana. Y nos dijeron que para desarchivar necesitamos presentar pruebas que nunca hubo en el expediente, así intentemos que la investigación tenga un rumbo”, contó. 

En ese sentido, Azucena había expresado desconocer lo que ocurre: "No sé qué quieren tapar. Nosotros les dimos todos los datos que teníamos y hasta les dimos una punta para investigar, pero nunca hicieron nada". Tiempo atrás, la familia Nieva pidió a la Justicia que investigue al remisero José Pérez, condenado por el asesinato de Griselda Vergara en 2005. Es que Pérez habría mantenido una relación sentimental con Alicia y las sospechas de su vinculación con la desaparición siempre estuvieron.

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