SANTA FE- Una beba de 11 meses que padecía un cuadro de desnutrición murió en la localidad santafesina de Santo Tomé y sus padres fueron detenidos como acusados de abandono de persona seguido de muerte. Los detenidos son un hombre de 40 años y una mujer de 29 que subsistían con limosnas que pedían en los alrededores de la Plaza Central: tienen otros tres hijos de nueve, siete y dos años, con los que viven en una precaria vivienda del barrio Costa Azul.
Según la información difundida por el diario La Capital, el domingo por la tarde la mujer se acercó a una pareja de vecinos frente a un cajero automático y les pidió que cuidaran a la beba, ya que no podía alimentarla. La pareja recibió a la pequeña pero ella se desmayó y decidieron llevarla al Sanatorio de Servicios Médicos, donde murió a causa de un estado de "desnutrición y abandono".
Una vez que el caso fue denunciado a la Policía, intervino el fiscal Andrés Marchi y efectivos de la comisaría 12, que ubicaron la humilde vivienda de los padres de la nena y los detuvieron. La pareja detenida tiene otros tres niños, de dos, siete y nueve años, y se dedica principalmente a la mendicidad para poder sobrevivir, mientras vecinos sindicaron que los arrestados son consumidores de droga.
La subsecretaría de Niñez y Adolescencia de Santa Fe, Inés Colmegna, reveló que mediante análisis que se realizaron tanto en el cuerpo de la nena fallecida como en sus hermanos, se constató la presencia de drogas ilegales, aunque sostuvo que no fue ingerida por los menores, sino que la incorporaron en "otras circunstancias".
"Yo no diría que murió por pobreza, pero sí hay varios factores que debían haber estado disponibles y no estuvieron", expresó la funcionaria en declaraciones radiales.
Culpas recíprocas
La Legislatura -ahora en receso, igual que la Justicia- se enardeció en noviembre y diciembre hablando de presupuestos y emergencias y el martes las áreas respectivas del municipio y la provincia que se ocupan de la asistencia social se culparon recíprocamente. A través de la directora de Acción Social, Cintia Ghiretti, la Municipalidad de Santo Tomé tomó distancia de un hecho del que, dijo la funcionaria, no se recibió ninguna denuncia de alerta y recordó que la gestión actual de la intendenta, Daniela Cuesta, reelecta en los últimos comicios, llevó adelante en septiembre pasado un relevamiento en donde vivía la familia, pero no se detectó ninguna irregularidad.
"Recibimos un contacto de una situación de una familia que estaba en riesgo. Por la tarde de este lunes intentamos comunicarnos. Me acerca datos ahí de la composición familiar y la situación que vivían", admitió la propia Ghiretti.