Maximiliano Braudaco, condenado por violencia familiar en 2025
"No cumplí nada": femicida admitió que incumplía medidas de su condena
La directora del Patronato del Liberado de Córdoba confirmó que el atacante incumplió las condiciones dispuestas.
En las últimas horas, la causa que investiga el femicidio de Rocío Belén Gómez, la joven de 25 años asesinada a puñaladas por su ex pareja, Maximiliano Braudaco (40), sumó una novedad: el atacante cumplía una condena condicional por violencia familiar y había violado todas las condiciones impuestas por la Justicia. Braudaco fue condenado en octubre de 2025 por la Cámara en lo Criminal y Correccional de Cruz del Eje a dos años y seis meses de prisión condicional por los delitos de “coacción” y “daño calificado a la víctima”.
En esa resolución, el vocal de la Cámara, Javier Rojo, estableció varias reglas de conducta que, tras el crimen, se supo públicamente que no había cumplido. Entre las restricciones figuraban abstenerse de consumir estupefacientes o abusar de bebidas alcohólicas, cumplir tareas no remuneradas en una institución de beneficencia durante cuatro horas semanales por un año, finalizar estudios básicos, mantener una restricción recíproca entre el acusado y la víctima, y realizar tratamiento psicoterapéutico por violencia familiar y adicciones.
En diálogo con La Voz, Patricia Corbalán, directora del Patronato del Liberado del Ministerio de Justicia y Trabajo provincial, confirmó que Braudaco incumplió todas. Entre ellas, la obligación de presentarse ante el Patronato. “Cuando no se presentan, nosotros informamos al tribunal competente, al juzgado, a la Cámara, a la autoridad judicial que competa”, señaló.
Tras la notificación, el condenado asistió dos veces. En la primera, manifestó “no haber cumplido nada”. En la segunda, ocurrida en julio de este año, indicó que había iniciado un tratamiento psicológico en Bialet Massé, pero no lo continuó. Además, dijo haber intentado retomar el tratamiento en el dispensario de su localidad, aunque se encontraba en lista de espera. “No presentó ningún tipo de certificación de que lo hubiera hecho”, expresó la funcionaria.
La directora del Patronato precisó que dieron aviso de los incumplimientos al Juzgado de Ejecución 1 de la ciudad de Córdoba, aunque desconoce si se adoptó alguna medida al respecto. “Nosotros informamos. Quizá haya tomado alguna medida. A nosotros no se nos ha informado de esta situación”, concluyó.
Femicidio
El lunes pasado a la madrugada, la joven de 25 años fue asesinada a puñaladas por su expareja de 40 años, en una vivienda ubicada en la esquina de Independencia y Echeverría, en la localidad de Santa María de Punilla. Según medios locales, Gómez, mamá de tres niños, se había reunido con Braudaco para ver la final del Mundial.
De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, la madre de la víctima intentó intervenir, pero al no poder detener la agresión, salió a pedir ayuda y al regresar encontró a su hija sin vida. El Ministerio Público Fiscal informó que la causa de muerte fueron múltiples heridas de arma blanca.
Tras el femicidio, Braudaco se dio a la fuga y le confesó lo ocurrido a un vecino: “Apuñalé a Rocío”. Inmediatamente, la Policía de Córdoba montó un operativo cerrojo y logró detenerlo a pocas cuadras del lugar del hecho. Según dijo el hombre que preservó su identidad, Baudraco no llevaba nada en las manos por lo que él no vio el arma homicida. “Estaba borracho, pasó por acá como a las 8 y la Policía lo agarró a dos cuadras”, sostuvo y afirmó que el acusado es “una persona violenta”.
En diálogo con El Doce, la tía de la víctima aseguró que, pese a las restricciones impuestas por la Justicia, el agresor seguía acercándose a la vivienda. Además, sostuvo que Braudaco también había ejercido violencia contra la madre de Rocío.
Sin embargo, la víctima seguía manteniendo vínculo con el agresor y en uno de esos encuentros se dio el femicidio. “No podía acercarse pero venía igual”, afirmó Beatriz, la tía de la joven víctima, y aseguró que su hermana “siempre contaba lo mismo”. “Él venía, hacía lío, le pegaba a Rocío”, lamentó. Finalmente, la fiscal Silvana Pen, de la Fiscalía de Instrucción de Cosquín, imputó al aprehendido por el delito de “homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio)”. Este delito prevé pena de prisión perpetua.