La fiscal Milagros Gorgas imputó ayer por el delito de falso testimonio a Liliana Basualdo, la mujer de 35 años que denunció que fue baleada en agosto pasado en medio de una disputa por una herencia millonaria, y también pidió su detención. Según informaron fuentes judiciales a NA, la fiscal a cargo de la Fiscalía de Instrucción del Distrito II turno 1º de la ciudad de Córdoba, efectivizó la detención de Basualdo por considerarla presunta autora del delito de falso testimonio, ya que considera que "algunas actitudes" de Basualdo "ponen en riesgo la investigación".
La causa judicial se inició a principios de agosto en la localidad cordobesa de La Para, cuando Basualdo denunció que la casa en la que vive con su nuevo esposo e hijos fue atacada a balazos y que luego, en otro hecho, también ella recibió dos tiros en un hombro y en una pierna. Según relató la mujer, el ataque a balazos contra ella ocurrió el pasado 20 de agosto por la noche cuando iba en una moto, por lo que fue trasladada al Hospital Santa Rosa, de la localidad de Río Primero. La mujer sostuvo que el atacante, al que no pudo reconocer en medio de la oscuridad, la amenazó. "Me dio a entender que me iba a matar si seguía jodiendo".
Los hechos denunciados se dan en medio de una disputa por una herencia millonaria de unos tres millones de dólares, ya que Basualdo y su hermana Nilda se casaron cuando tenían menos de 20 años con sendos hermanos hacendados que ya fallecieron, por lo que ambas se encuentran en pleno reclamo de la herencia a familiares de los hombres.
Si bien la fiscal se amparó en el secreto de sumario para no revelar mayores detalles de esta causa, se indicó que a través de un cruce de llamadas telefónicas se sospecha que las primeras amenazas denunciadas por Basualdo fueron falsas. Del mismo modo, se indaga sobre el ataque a balazos, que ahora se cree que pudo haber sido autoprovocado. Según las pesquisas, la idea de las falsas amenazas y del presunto autoatentado la sacó de un capítulo de la novela Argentina Tierra de Amor y Venganza.