COMENZÓ EL DEBATE POR EL DOBLE CRIMEN DE LA RIBERA

Burgos dijo que es inocente pero los testigos lo complicaron

El único acusado declaró ante el Tribunal. A la vez, admitió que discutía con su pareja, pero que “no la golpeaba”.
miércoles, 11 de septiembre de 2019 · 02:05

“No tengo la culpa de nada. Yo no hice nada. Soy inocente”, expresó Jorge Luis Burgos ante los jueces de la Cámara Penal de Tercera Nominación. Está acusado de ser el único responsable por el doble crimen de La Ribera, ocurrido el 27 de noviembre de 2017 en la zona sur de la Capital. Las víctimas fatales son María Celeste Silva y el hijo de ambos, un niño de un año y medio, y también dos niñas pequeñas, que se salvaron gracias a un adolescente que pudo rescatarlas a tiempo.

Burgos está severamente imputado. En relación con la muerte de María Celeste, está imputado por “homicidio triplemente calificado por el vínculo, con alevosía y por femicidio”, por su pequeño hijo por “homicidio doblemente calificado por el vínculo y con alevosía” y por las niñas, por doble “homicidio calificado por el vínculo y con alevosía en grado de tentativa”. De ser hallado culpable, solo cabe una única pena: prisión perpetua.

El acusado dio a los magistrados su versión de lo que ocurrió momentos previos a la tragedia. Según Burgos, el sábado había salido y tomado hasta el amanecer del domingo. Luego fue a la casa de La Ribera, ubicada sobre el acceso sur a la Capital, sobre la ruta nacional Nº 38. Allí, de acuerdo con su versión, discutió con María Celeste porque había tomado. Una hermana de María Celeste había llamado a la Policía y Burgos decidió retirarse del lugar hasta la casa de su madre y su hermana, en el barrio Santa Marta.

En la casa de sus familiares se quedó hasta bien entrada la noche. Cerca de las 23 de ese domingo, unos amigos lo buscaron para comprar comida y con ellos se quedó hasta la 1.30. Más tarde, alrededor de las 3, Jorge Silva, el padre de María Celeste, llegó a su casa y lo responsabilizó por la tragedia.
Burgos admitió que con María Celeste discutía “como toda pareja” y el domingo a la mañana habían discutido porque él había tomado.

“No tengo la culpa de nada. Yo no hice nada. Soy inocente”, aseguró Burgos y, a la vez, remarcó, una vez más, que no golpeaba a María Celeste aunque sí admitió que discutían.
A su turno declaró Jorge Silva, padre de María Celeste y abuelo del niño. Conmovido, recordó que la madrugada del 27 de noviembre de 2017 un vecino gritó “fuego, fuego” y cuando llegó a la precaria casilla de su hija, vio que todo estaba quemado. “No salió”, indicó y se quebró.

Silva contó que sabía que en la pareja había discusiones pero que parecía “normal”. Después de la tragedia se enteró de distintos episodios de violencia. Al mismo tiempo, recordó un precedente: Burgos había intentado romper unos electrodomésticos que María Celeste había comprado con el dinero de una beca.

El vecino
Entre los testigos también se presentó el adolescente de 17 años que pudo rescatar a las niñas del incendio. El chico contó que llegó a escuchar el grito de las nenas, por lo que decidió salir corriendo en su auxilio. 
El adolescente recordó que al llegar vio cómo la precaria vivienda se movía, por lo que pensó que el acusado estaba golpeando a María Celeste. De inmediato, advirtió que había fuego; dio una patada a la puerta y pudo sacar a las nenas. “Me desesperaba por sacar a Celeste”, dijo. “Ella pedía ayuda. Quise sacar las chapas. Las chapas estaban calientes, rojas… Le hablaba y ella ya no escuchaba”, relató.

Una de las nenas le dijo al adolescente que Jorge había causado el incendio. Además, el chico aseguró que Burgos solía ser violento con su pareja y madre de su hijo. Asimismo, recordó un episodio en el que Burgos le habría quemado un artefacto a la María Celeste. “Ella le tenía miedo a Jorge. Se encerró para que él no le haga nada”, contó.

Otros testigos
Entre los testigos también se presentó un oficial de la División de Homicidios de la Policía de la Provincia. El numerario policial indicó que días previos a la tragedia, María Celeste había dormido en la casa de una vecina por temor a su pareja. Por hechos de violencia hubo intervención policial, aseguró.
A su turno declaró el padre de una de las nenas que se salvó del incendio –su identidad se reserva para resguardar a la niña-. El hombre reconoció que con Burgos tenía poca relación. Sin embargo, dijo que su niña le había dicho que Burgos le pegaba.

En otro hecho, recordó que su hija le había pedido un teléfono celular porque Burgos le había quitado el que tenía “y luego prendió fuego la casa”. A la vez, contó que María Celeste le había confesado que Burgos la amenazaba. 
“Era buena madre. No le hacía daño a nadie. La nena le tenía miedo a Burgos porque la trataba mal, le quitaba las cosas y trataba mal a su mamá”, aseguró.

El debate pasó a un cuarto intermedio. Está previsto que hoy se reanude a las 8.30, con la presencia de más testigos. 
El Ministerio Público Fiscal es representado por el fiscal Miguel Mauvecín y la asesora de Menores Sandra López Gardel, quienes están acompañados por el abogado de la querella Germán Bordón. 
La defensa es ejercida por el abogado del foro local Pedro Justiniano Vélez.

Un contexto marcado por la violencia

De acuerdo con la investigación, el doble crimen de La Ribera se habría producido en un marcado contexto de violencia de género. El incendio habría sido el corolario de una historia trágica. Al momento de dar a conocer la requisitoria a Jorge Luis Burgos, el único acusado, se detalló que el hecho que se le endilga habría sido cometido con saña, menoscabando la integridad física y psicológica de María Celeste como así también privándola de las pocas pertenencias de la joven madre. Los testigos que se presentaron en la primera audiencia aseguraron que existía este contexto de violencia.

De acuerdo con el artículo 80 del Código Penal Argentino, Burgos debe responder por los delitos de “homicidio triplemente calificado por el vínculo, con alevosía y por femicidio”, por la muerte de María Celeste Silva; por su pequeño hijo, por “homicidio doblemente calificado por el vínculo y con alevosía” y por doble “homicidio calificado por el vínculo y con alevosía en grado de tentativa”, con respecto a las dos niñas, hijas de María Celeste. En diciembre de 2012, la Ley Nacional 26.791 modificó el artículo en cuestión y estableció que se le impondrá prisión perpetua a quien matare “a su ascendiente, descendiente, cónyuge, ex cónyuge, o a la persona con quien mantiene o ha mantenido una relación de pareja, mediare o no convivencia”. También se aplicará esta pena a quien matare “a una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género”.

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