sábado 1 de agosto de 2026
EN TINOGASTA

Se llevaron una pierna de media res, la repartieron y la comieron

Dos hombres fueron acusados por “hurto”. Uno de ellos, que cuenta con antecedentes, se encuentra detenido.

Por Redacción El Ancasti

Una carnicería de la ciudad de Tinogasta fue el blanco de un hecho de inseguridad en el departamento homónimo. Dos personas fueron acusadas de haber sustraído una pierna de media res. El fiscal de la Quinta Circunscripción Judicial, Luis Jorge Barros Risatti, imputó a dos hombres por el delito de hurto. Uno de ellos –quien cuenta con antecedentes- se encuentra detenido.

Fuentes judiciales consultadas por El Ancasti indicaron que el hurto sucedió el pasado 10 de junio. El comercio queda ubicado sobre la avenida San Martín, en pleno centro tinogasteño. Los hombres habrían ingresado por una puerta trasera que estaba rota, por lo que no ejercieron violencia. Hasta ahí, un hecho de inseguridad cotidiana.

No obstante, luego del hurto, según se indicó, los sospechosos no solo comieron parte del botín sino que también lo compartieron entre varias personas. Para el fiscal Barros Risatti, debido a que no se ejerció violencia sobre el local para ingresar a él, se trató de un “hurto” pero no consideró que sea “famélico”. A la vez, se estimó que la pata de res tendría un peso aproximado de 20 kilos y el hurto habría causado una merma de $5.000.

Delito
En los supermercados capitalinos se registran hechos que de a poco se convierten en cotidianos. Algunos “clientes” se llevan mercadería de primera necesidad de manera poco convencional, distante al crédito o al efectivo. Entre sus prendas de vestir suelen llevar algún producto. Lo llamativo es que en ocasiones se trata de algún corte de carne, fiambre, algún paquete de fideos o de arroz o una golosina y, otras veces, se trata de un jabón tocador, champú o pasta dental. Por lo general, la mayoría de las veces, entre las góndolas buscan algo para comer y agarran lo primero que tienen a mano.

Desde el punto de vista penal se explica como “hurto famélico” a la sustracción de productos de primera necesidad sin emplear los medios de violencia física o moral, para satisfacer sus necesidades personales o familiares del momento. Fuentes consultadas por El Ancasti, a principios de mes, en la sede la Fiscalía Penal indicaron que los hurtos famélicos van en aumento. Sin precisar números, señalaron que todas las semanas en los supermercados suelen llevarse chocolates, carne o fiambre. “Tengo hambre”, había confesado un hombre de entre 45 y 48 años que entre sus prendas de vestir escondía carne.
La edad de las personas que hurtan por hambre es variada; suelen ser jóvenes y también personas de mediana edad. También se advirtió que los hurtos no se cometen en pequeños comercios sino en los supermercados de cadenas nacionales.

Otros hurtos
A la vez, se destacó que suele haber denuncias por el hurto de elementos de limpieza y, sobre todo, de higiene personal. En este sentido, se señaló que los desodorantes y champúes tuvieron un fuerte incremento. Aunque no se pueden ingerir, su uso también implica una necesidad. Por ello, consideraron que estos hurtos muestran otra faceta de la crisis. 
Además, se aclaró que las denuncias por el hurto o robo de otros elementos, como prendas de vestir y electrodomésticos, suelen tener un trámite judicial totalmente distinto, dado que el móvil, a la vista, es distinto. 

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