La chica detenida por fumar en una estación de subte y que denunció haber sido maltratada en el lugar por la policía mientras se despedía de su esposa fue condenada ayer por la Justicia a un año de prisión en suspenso bajo los cargos de "resistencia a la autoridad" y "lesiones leves". Los hechos ocurrieron el 2 de octubre de 2017 cuando la imputada, Mariana Gómez, se despedía de su esposa, Rocío Girat, en la estación Constitución y fue conminada a que dejara de fumar, ya que se encuentra prohibido hacerlo en los andenes.
A partir de allí, las versiones de las chicas y la de las autoridades difieren por completo: Mariana y Rocío afirman que fueron detenidas y discriminadas por estar besándose, mientras que la policía indica que no solo violaron la prohibición de fumar, sino que además se resistieron con violencia a la policía.
Como consecuencia de esa resistencia violenta que se le imputó a Mariana Gómez, de 26 años, resultó con lesiones leves la policía Karen Villarreal.
La jueza Marta Yungaro, titular del Tribunal Oral Criminal N° 26, encontró ayer a Gómez culpable del cargo de "resistencia a la autoridad" y "lesiones leves" y la condenó a un año de prisión en suspenso.
"Me defendí de un acto de violencia discriminatoria de la Policía de la Ciudad", dijo Gómez en sus últimas palabras antes de conocerse el veredicto. Luego, "los pedófilos tienen que estar en cana, no nosotras", gritó Mariana Gómez apenas escuchó la condena, acompañada por su esposa y familiares.
La joven sufrió una ligera descompensación en la sala de audiencia tras escuchar el fallo y debió requerirse la asistencia de personal del SAME, aunque cuando llegó la ambulancia ya se había recuperado. En el exterior de la sala, numerosos militantes LGTB no ocultaron su indignación por el fallo, mientras que en internet y las redes sociales se generaba una fuerte polémica entre quienes defendían a la chica y quienes la acusaban de tergiversar los hechos para hacerlos pasar como un acto discriminatorio cuando en realidad no lo era, al menos en su origen.
El caso Según la denuncia presentada contra Gómez, tras el pedido de los oficiales de apagar un cigarrillo en la estación de Constitución, ella respondió: "Ustedes son masculinos y no me pueden tocar". Luego, le "propinó de forma repentina varios golpes de puño y una patada a los testículos del oficial Jonatan Rojo". La acusación incluye las agresiones que habría sufrido Karen Villarreal.
"Gómez se abalanzó sobre ella y le arrancó cabellos del sector derecho de su cabeza". El 2 de octubre de 2017, Mariana Gómez estaba junto a su esposa, Rocío Girat, en la estación Constitución, en el hall próximo a las boleterías de la línea C del subte, según figura en el expediente por el que se eleva la causa a juicio oral. Ese día, contó Mariana, ambas venían de su casa, en Avellaneda, para hacer un trasbordo que las dejara a cada una en su respectivo trabajo. Se habían besado. Como llovía, esperaron unos minutos en un espacio que antecede a la estación de subte y prendieron un cigarrillo. Alrededor de ellas, según recuerda, había al menos 20 personas más. Minutos más tarde, se acercó un empleado de la empresa Metrovías y le pidió que apague el cigarrillo porque se trataba de un lugar cerrado, pero ella respondió que no había indicación de prohibido fumar. "El policía me dijo ‘pibe, apagá el cigarrillo’. Me puso la mano en el pecho y me dijo que me iba a llevar detenido. Yo le aclaré que era mujer y le pregunté por qué. Me quise ir, empezamos a forcejear y vino otra policía, que me quiso esposar", explicó Mariana. "Nunca me contestaron por qué me querían arrestar. Forcejeamos, me esposaron y me quedé ahí por cuatro horas. A Rocío le decían 'que la amiga se aleje' y ella respondía que era mi esposa, incluso nos pidieron algún certificado para comprobar el estado civil", expresó.