jueves 30 de julio de 2026
PRIMERA CAUSA QUE se juzga EN ESTE FUERO ESPECIALIZADO

Vivir para poder contar cómo fue el atraco

Por Redacción El Ancasti

El 21 de julio del año pasado, dos jóvenes habían ingresado al local gastronómico “Las Grullas”, ubicado en la zona alta de la ciudad.

Mediante el uso de armas y de amenazas amedrentaron a las personas que allí se encontraban. Se escuchó un disparo y uno de los dueños de este comercio resultó herido. Los sospechosos huyeron con la caja registradora, dos tablets y un teléfono celular.

El debate se inició el martes con el testimonio de los principales testigos. En la primera audiencia, ambos acusados se abstuvieron de declarar sobre lo sucedido, como había sucedido en la etapa de investigación.

“Actuó muy violento el chico. Nos quedamos quietos. Fue demasiada violencia. Le pegaron un culatazo, salió un tiro, le volvieron a pegar. No había necesidad de eso. Por suerte, no pasó a mayores. Hoy podría estar declarando como viuda y mis hijas sin padre.

Son jóvenes y me da pena”, expresó Lidia Granda Vicente, una de las testigos de este robo.

Julio Argentino Figueroa también se encontraba en el local al momento del atraco. Precisó que la cajera le había entregado el dinero de la recaudación. Luego, vio a los jóvenes que venían en una moto y uno de ellos empuñaba un arma de fuego. “Me puso el arma en el pecho. Retrocedí y me di vuelta. Me pegó un culatazo y salió un tiro. Me aturdió. Me siguió empujando y me dio otro culatazo más", dijo.

“Faltaban las tablets, que se escondían bajo unos delantales. Metieron las manos para buscarlas, no los tiraron –a los delantales-. Fue sospechoso”, indicó la testigo Gabriela Lobo Terán. También recordó que la habían apuntado con un arma de fuego y que mientras ella y las otras tres personas estaban encerradas en el baño, golpeaban la puerta con fuerza, “para hacernos sentir más miedo”. “En la filmación vi que ese chico nos empujaba al baño y que le pegó a Julio”, señaló.

El otro (muchacho) fue a la caja. Me dio otro culatazo más. Nos encerraron en el baño. Vi dos armas y se le escapó un tiro en el oído”, detalló.

Otro joven testigo, que al momento de lo sucedido tenía 17 años, dijo que esa madrugada se encontraba con amigos en la esquina de su casa, en la zona sur de la Capital. Recordó que el chico acusado le dio una caja registradora. A la vez, precisó que este chico y su acompañante habían llegado en una moto y estaban encapuchados. “Me dijeron que la tenga, que ya venían a buscarla”, contó.

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