Rocío Quagliarello, la adolescente de 13 años que sobrevivió a la trágica persecución policial ocurrida en la localidad bonaerense de San Miguel del Monte, fue dada de alta ayer en el Hospital El Cruce, de Florencio Varela, donde permaneció internada durante más de tres semanas.
La joven, que había sufrido múltiples fracturas y traumatismos cuando el auto en el que se encontraba con sus amigos terminó estrellado cuando era perseguido por policías que realizaban disparos, había experimentado una notable mejoría en los últimos días y una semana atrás le retiraron el respirador.
El director médico del Hospital El Cruce, Gabriel González Villamonte, sostuvo que la adolescente se encontraba "lúcida y consciente" y que su evolución había sido "continua y permanente". "Fue un proceso largo de recuperación de varias fracturas y cirugías. Ahora empieza otro proceso largo de recuperación y rehabilitación", dijo. Al ser consultado sobre la posibilidad de que declare ante los investigadores judiciales del caso, González Villamonte puso de relieve que Camila "no puede hablar muy fluido" por el traumatismo de maxilar que sufrió y tiene una prótesis.