En el ámbito del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) de la Corte de Justicia, ayer se le realizó pericias psicológicas y psiquiátricas a la pareja acusada por la muerte de su beba de cuatro meses. Juan Antonio Olivera (26) y Daniela del Carmen González (21) fueron imputados por el delito de “homicidio agravado por el vínculo en calidad de coautores”.
La bebé falleció el pasado 25 de abril en circunstancias dudosas. La pequeña había sido llevada por sus padres hasta el hospital de Aimogasta, en la vecina provincia de La Rioja. Sin embargo, los médicos de este nosocomio decidieron derivarla hasta el Hospital de la Madre y el Niño, en la capital riojana. Allí, la beba falleció. Según fuentes oficiales, al momento de ser trasladada desde Tinogasta presentaba politraumatismos de cráneo severos que le produjeron bronco aspiración y paro cardíaco. La autopsia determinó que la muerte fue por politraumatismos en el cráneo y que al momento de su internación tenía fractura de húmero y signos de muerte cerebral. Los médicos dieron intervención a la Justicia de La Rioja. En tanto que la justicia tinogasteña solicitó el traslado de la pareja, a los efectos de continuar con la investigación.
El pasado 10 de mayo, Luis Jorge Barros Risatti, fiscal de la Quinta Circunscripción Judicial, con asiento en Tinogasta, imputó a la pareja por el delito de “homicidio agravado por el vínculo”, cuya única pena prevista por el Código Penal Argentino es de prisión perpetua. El fiscal tinogasteño imputó de acuerdo con las actuaciones efectuadas por el juez de Instrucción en lo Criminal y Correccional N°2, Héctor Daniel Barría, de La Rioja, quien estuvo a cargo de las primeras actuaciones, hasta tanto se concretó el traslado a la provincia.
Con tales actuaciones en sus manos y luego de escuchar su testimonio, recién pudo determinar la imputación. Actualmente, Olivera y González, los padres de la pequeña, se encuentran privados de la libertad en la Comisaría Departamental de Tinogasta. Ambos imputados permanecen incomunicados entre ellos.