El adolescente, de 15 años, que la semana pasada fue golpeado con una piedra en la cabeza por un sujeto que intentó robarle el teléfono celular en el barrio Antinaco, estuvo internado hasta el viernes y en los próximos días le realizarán estudios para determinar si perdió o no la vista del ojo izquierdo, como consecuencia del golpe.
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Temen que víctima de intento de robo pierda la vista de un ojo
En diálogo con El Ancasti, la madre del joven, de apellido Aráoz, informó que por la golpiza el muchacho sufrió una fractura de meso facial que trastorna su alimentación, y que estuvo internado desde la madrugada del sábado 6 de abril hasta el viernes, en que pidió el alta para celebrar Pascuas junto a su familia.
Explicó que la piedra le golpeó cerca de la sien, a la altura del ojo izquierdo, y como consecuencia del impacto debieron realizarle 13 puntos de sutura, además de sufrir un derrame ocular. Aseguró que "no ve nada de ese ojo", y que si bien se le realizó una tomografía tras la cual se pudo conocer que el nervio óptico está intacto, se le realizarán estudios más complejos para descartar posibles lesiones en el ojo.
La mujer indicó que a pesar del optimismo con el que desde el primer momento afrontaron el estado de salud del adolescente, aún queda establecer cómo y cuándo recuperará la vista del ojo afectado, y si no quedarán secuelas.
Dijo que por la lesión le suministraron altas dosis de corticoides, que "cada media hora le controlaban la glucosa para evitar trastornos", y consideró que "estos 14 días que estuvo internado fueron eternos".
Se pudo conocer que a tras el incidente el agresor se entregó en una comisaría y que luego de una audiencia de Control de Detención, el juez Rodrigo Morabito ordenó su liberación.
En este contexto, Aráoz señaló que el sujeto es otro adolescente y que a pesar de que la Fiscalía N°3, a cargo de Ricardo Javier Herrera, había solicitado al Juez Penal Juvenil que continúe arrestado, no le hicieron lugar y quedó en libertad, "como si nada hubiera pasado".
Informó que el agresor fue liberado el miércoles 10, y que el sábado siguiente "lo denuncié porque la molestó a mi hija cuando iba en la moto junto a mi hijo más chico. Ahora resulta que estamos prisioneros en nuestra propia casa, porque no podemos hacer nada".
Adelantó que junto al resto de su familia evalúa la posibilidad de construirse como querellante para tener acceso al expediente de la causa.
Remarcó además que el maleante tiene una restricción perimetral que le prohíbe acercarse a cualquier integrante de su familia, que violó en reiteradas oportunidades.
El agresor, de 17 años, le arrojó una piedra en la cabeza para robarle el teléfono celular. Por el golpe, su víctima cayó al piso donde el violento le dio patadas en la espalda y en el vientre, hasta que un remisero intervino y se dio a la fuga.