Alrededor de una tonelada de marihuana fue secuestrada y cuatros hombres, tres de ellos de nacionalidad paraguaya, fueron detenidos ayer durante un operativo realizado en la localidad bonaerense de Tristán Suárez con el objetivo de desmantelar una banda narco que operaba en barrios de emergencia del sur y que usaba teléfonos celulares encriptados al más alto nivel.
Este grupo delictivo tenía un local de servicios de internet que usaba como fachada para simular el comercio ilegal de drogas y la droga incautada en su búnker está valuada en más de 70 millones de pesos. A partir de varios procedimientos vinculados a la venta de estupefacientes en las villas Zavaleta, 1-11-14 y Ciudad Oculta, personal de la División Operaciones dependiente de la Dirección Lucha Contra el Tráfico y Venta Ilegal de Drogas de la Policía de la Ciudad, realizó diferentes tareas de investigación las cuales derivaron en una vivienda de la calle Las Camelias al 1.100 en la localidad bonaerense de Tristán Suárez. Durante la investigación se logró establecer que los narcotraficantes utilizaban una vivienda situada en la localidad de Tristán Suárez como búnker y depósito mayorista de droga.
El inmueble tenía en su frente un local que ofrecía mantenimiento de redes de internet y otros servicios de informática, el cual era utilizado por la banda como pantalla. Tras realizar tareas de observación, los policías divisaron la llegada de un Ford Fiesta Max manejado por un hombre, quien estacionó el vehículo de culata en el ingreso a la morada, cargó una mochila en el baúl y se retiró. Los uniformados siguieron al auto hasta que lo interceptaron a pocas cuadras: al revisar la mochila encontraron nueve ladrillos de marihuana con un total de un kilo cada uno, por lo que el hombre, un ciudadano paraguayo de 50 años, fue inmediatamente detenido.
Luego se allanó la vivienda de la que había salido el conductor del Fiesta Max y allí también fueron detenidos un hombre de nacionalidad argentina, de 45 años, que es sindicado como cabecilla de la banda y otros dos paraguayos de 24 y 36 años, todos ellos domiciliados en el asentamiento Ciudad Oculta. Los policías revisaron la propiedad y se encontraron con que en el quincho situado en el fondo se almacenaba una impactante cantidad de marihuana: 973 panes de esa droga, con un peso de más de 1.000 kilos.
Además se decomisó gran cantidad de dinero en efectivo en pesos y dólares y cuatro celulares, los cuales luego de pericias informáticas se corroboró que estaban encriptados al más alto nivel. Ante la magnitud de la droga incautada, los delincuentes quedaron detenidos e incomunicados, quedando la causa caratulada como "Infracción a la Ley 23.737" más conocida como Ley de Drogas.