Un mes después de la muerte de Natacha Jaitt en el salón Xanadú de Villa La Ñata, se conocieron los resultados finales de los estudios de laboratorio que habían sido ordenados por la Justicia. La conclusión es que la actriz consumió alcohol y cocaína antes de morir.
Los análisis a muestras de orina y sangre tomadas de su cuerpo en la autopsia arrojaron resultados positivos para la cocaína en orina, sangre y fosas nasales. La droga también fue detectada en el contenido gástrico recolectado. Se detectó que Jaitt poseía 0,7 de alcohol en sangre al momento de perder la vida.
Otro punto importante que especifica el estudio que fue entregado ayer a las partes es que la actriz padecía una patología cardíaca -su autopsia reveló una isquemia- y una patología pulmonar, entre otras afecciones. Ulises Jaitt, su hermano, afirmó que pedirán una contraprueba. "Acá hay algo raro. Vamos a ir hasta las últimas consecuencias". Sin embargo, fuentes judiciales aseveran que los métodos son certeros.