Ocho penitenciarios fueron condenados ayer a prisión perpetua por la tortura seguida de muerte del preso Argentino Pelozo Iturri, ocurrida en 2008 en la Unidad de Detención número 9 de Neuquén. En total fueron 15 los penitenciarios juzgados por el hecho ocurrido casi once años atrás, seis de los cuales recibieron penas de entre tres años y medio, y seis y medio de prisión, y uno fue absuelto. Se demostró que Pelozo Iturri murió en el marco de una brutal paliza, a pesar de que en principio su caso intentó ser demostrado como "muerte natural". La sentencia fue leída por el presidente del Tribunal Oral Federal constituido para el caso, el juez Marcelo Grosso.




