El juez de Garantías 4 de San Martín, Alberto Brizuela, ordenó el viernes la excarcelación extraordinaria de la mujer que junto con una de sus hijas mató de 185 cuchillazos a su esposo en José C. Paz. De todos modos, ambas continuarán detenidas hasta que la medida quede firme, informaron fuentes judiciales a la agencia Télam. La resolución benefició a Paola Elvira Córdoba (38) y su hija, Paula Milagros Naiaretti (18), quienes estaban presas desde el sábado 9 de marzo, cuando se produjo el homicidio de Alberto Elvio Naiaretti (46), quien, según relataron las dos detenidas y también maestras y vecinos del barrio Santa Paula, sometía a su esposa e hijos desde hacía años.
En su resolución, el juez Brizuela dispuso que ambas mujeres sean excarceladas pero previamente debe notificarse a la fiscal de Malvinas Argentinas, Silvia González Bazzani, lo cual se concretará el lunes porque el viernes no estuvo presente en la audiencia.
El defensor oficial de madre e hija, Javier Chirinos, explicó que si la fiscal está de acuerdo con la medida, recuperarán la libertad de inmediato, pero si apela a la Cámara, sus asistidas deberán esperar esa resolución.
En una audiencia previa, a seis días de haberse producido el crimen, la fiscal había señalado que la excarcelación extraordinaria sería una "medida prematura", y sostuvo que aún era necesario citar a algunos testigos. "El juez hizo lo que tenía que hacer. Fue un paso muy importante", sostuvo en cambio el abogado público luego de la resolución. También detalló que el magistrado impuso como condiciones que Córdoba y su hija permanezcan los primeros 30 días de libertad en la casa de una hermana de la mujer y que no se alejen a más de 100 kilómetros mientras sigue la investigación.
Respecto de los otros tres hijos de Paola, un varón de seis años y dos nenas de nueve y 13, ordenó que no tengan contacto hasta que lo autorice la asesora de Menores y le impidió cualquier acercamiento a la familia de Naiaretti.
El martes, Chirinos había solicitado al juez la libertad de sus asistidas a través de un planteo de "excarcelación extraordinaria" con la postura de que el crimen se enmarque como un homicidio en legítima defensa desde una perspectiva de género. "Consideramos que este hecho se realizó en una situación de violencia de género histórica, de muchos años, más de 20 años que sufría Paola, esta violencia era económica, física, (con) tortura y prostitución. No solo ella sino también sus hijos", explicó el defensor.
Además, señaló que no hay riesgo de fuga ni de entorpecimiento de la investigación porque tras el hecho Córdoba dio aviso de lo ocurrido al 911. A la vez, aseguró que Naiaretti no sólo realizaba amenazas de muerte a Paola Córdoba y a sus hijos "sino también a los sobrinos". Y recordó que cuando fue indagada, tanto Córdoba como él decidieron "contar con lujo de detalles todo lo que aconteció no sólo esa noche sino lo que sucedió durante muchos años, toda su historia de tanta violencia y vejaciones".
La resolución fue celebrada con lágrimas por Paola y su hija mayor, por las dos hermanas de la madre y por la directora del colegio donde van sus hijos, que también estuvo presente en la sala. Sucede que el caso conmovió a todo el barrio de José C. Paz donde viven las dos detenidas, y desde un primer momento los vecinos se movilizaron para pedir su liberación. Todos denunciaron los actos de violencia y las amenazas repetidas del hombre hacia su mujer e hijos.
El defensor oficial también remarcó que en este caso ningún organismo del Estado pudo darle una respuesta. "Paola hizo innumerables requerimientos, no sólo a la Justicia sino a otro tipo de organismos como la Dirección Integral de Niñez, Adolescencia y Familia y a lugares con abogados de asistencia gratuita, y nadie le dio respuesta", señaló.