POR UNANIMIDAD, EN EL TRIBUNAL ORAL FEDERAL

Condena de seis años de cárcel para banda que vendía droga

Cuatro hombres cumplirán el castigo en el Penal de Miraflores y una mujer tendrá arresto domiciliario.
miércoles, 29 de agosto de 2018 · 04:00

No integré ninguna banda”; “pido una oportunidad para estar con mis hijos; estoy arrepentida”; “soy inocente”; “pido disculpas”, dijeron los acusados de integrar una narcobanda que fue juzgada ayer en el Tribunal Oral Federal (TOF). Jorge Tolosa, Nelson Silva, Jonathan Iturres, Orlando Cuenca Mercado y Noelia Espeche estaban imputados por el delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por la participación de tres o más personas organizadas”.

El fiscal federal Rafael Vehils Ruiz, en su alegato, pidió para los cinco imputados, la pena de siete años de prisión. Consideró que estaban organizados y que habían viajado a Tucumán a comprar droga pero fueron atrapados. A su turno, los defensores Luis Armando Gandini, Estanislao Reinoso Gandini, Pedro Vélez, Víctor García y el defensor oficial federal Manuel Moreno formularon sus alegatos.

Para García, se careció de elementos de prueba y remarcó que como único vínculo se pudo establecer que los acusados son amigos y vecinos. Pidió para su defendido Iturres, al igual que el abogado Vélez, la absolución. “La prueba no señala la participación en esa organización de Iturres”, remarcó.

Por su parte, Reinoso Gandini advirtió que no hubo constancia o prueba contra su defendido Tolosa. “No hay pruebas para que sea condenado. Vivía a metros; era vecino. No hay vínculo”, destacó. El abogado recordó el antecedente del clan Argañaraz y enfatizó que cada uno de los condenados tenía un rol en la banda que se dedicaba a la venta de droga.
“No hubo un trabajo de calle ni intervenciones telefónicas. Se conocían del barrio. Jugaban al fútbol. Ser vecino no es un delito”, sostuvo.

Adhirió al planteo de nulidad y remarcó que no se determinó el rol que cada uno de los acusados cumplía. Por ello, pidió para su defendido la absolución o, en su defecto, la pena mínima por el delito de “tenencia simple”.

El defensor oficial Moreno, en representación de Cuenca Mercado y Silva, también hizo hincapié en que no se precisó el rol de los acusados. Además, recordó que uno de los oficiales que intervino en el procedimiento dijo que no se hizo tarea de inteligencia para comprobar la venta. 
“Eran todos vecinos de la zona sur. No se puede aplicar el agravante sin precisar cada rol”, señaló. Para Moreno, que los imputados estaban juntos por una circunstancia, por lo que hay una gran diferencia con estar en presencia ante una banda criminal. 

Moreno solicitó para Cuenca Mercado la prisión domiciliaria. Su pedido se fundamentó en que el acusado tiene una niña pequeña que vive en el asentamiento La Ribera, donde el último fin de semana falleció una niña como consecuencia de un incendio. La casa donde vive la hija del acusado tiene “la misma construcción precaria” y, de concretarse el pedido, Cuenca Mercado podría cuidar a su hija mientras su esposa trabaja. Al mismo tiempo, pidió el mismo beneficio para Silva, quien tiene un hijo a su cargo.

Luego de más de una hora de deliberación, los jueces Juan Carlos Reynaga, Adolfo Raúl Guzmán y Enrique Lilljedahl dieron a conocer el veredicto. Por unanimidad, condenaron a los cinco imputados a la pena de seis años de prisión. Solamente a Noelia Espeche se le concedió el beneficio de la prisión domiciliaria, con dispositivo electrónico.

El clan
Estanislao Reinoso Gandini, en su alegato, hizo referencia al ‘clan Argañaraz’. El 16 de noviembre de 2016, el TOF catamarqueño condenó, por unanimidad, a cumplir penas de entre cuatro y 12 años de prisión a una narco banda familiar. Además de ir a prisión, debían pagar multas que oscilaban entre los $100.000 y $76.000. La banda estaba integrada por dos hermanos y un hijo de cada uno de ellos. 
Claudio Argañaraz (padre) fue condenado a la pena de 12 años de prisión, por considerárselo autor del delito de fabricación y preparación de estupefacientes agravado por el número de personas. A su hermano Domingo lo condenaron a la pena de ocho años como partícipe necesario del mismo delito.

En tanto que Enzo Argañaraz Gasque fue sentenciado como partícipe secundario a la pena de cuatro años. A Claudio (hijo) lo encontraron culpable del delito de distribución de estupefacientes agravado por el número de personas y lo sentenciaron a seis años.
En aquella oportunidad, Reinoso Gandini también era abogado defensor. Al conocer la causa, citó el precedente en su alegato.

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