EL AUTOR DEL CRIMEN DE JULIETA CELINA HERRERA, OCURRIDO EN OCTUBRE DEL AÑO PASADO

Agravan imputación a Castaño y deberá responder por femicidio

Nuevas pruebas e informes de Cámara Gesell de los niños fueron contundentes para el fiscal.
viernes, 10 de agosto de 2018 · 04:12

El fiscal Miguel Mauvecín decidió agravar la acusación de Esteban Domingo Castaño (34) acusado de matar a su pareja, Julieta Celina Herrera, en un hecho ocurrido el año pasado. Las nuevas pruebas y testimonios reunidos en la investigación, entre ellos los informes de la Cámara Gesell a los hijos de la pareja, fueron contundentes. Ayer Castaño fue trasladado a Fiscalía Penal y fue indagado bajo la nueva imputación: "Homicidio doblemente agravado por el vínculo y por femicidio".

Así fue confirmado a El Ancasti por fuentes judiciales y desde donde señalaron que en el procedimiento de indagatorio el imputado decidió declarar, tal como lo había hecho en la anterior imputación. Su declaración fue la misma y en la que reiteró no recordar mucho lo que sucedió. 
El crimen que terminó con la vida de “Cuni” Herrera, como le decían los allegados de la joven, sucedió en la madrugada del 9 de octubre de 2017, en la casa que convivía con el acusado y sus tres hijos de 13, 9 y 5 años, en la calle España y Cristóbal Colón en el barrio Don Francisco, en Sumalao, Valle Viejo.

Según la instrucción de la causa, alrededor de las 6 de la mañana, Castaño llegó a la casa, salió antes de su trabajo en la escuela en donde trabajaba como sereno. Ingresó a la habitación en donde dormían su pareja y sus tres hijos. Según lo que el mismo Castaño le contó a los policías después, intentó mantener relaciones sexuales con su mujer y allí habrían iniciado una discusión, ya que presuntamente ella lo habría llamado por otro nombre. Enfurecido por los celos la tomó del cuello y la desnucó. La discusión y presuntamente algún pedido de ayuda de la mujer habría despertado al más grande de los niños. El chico se abalanzó contra su padre intentado evitar que continuara atacando a su madre, pero ya era tarde. Cuni estaba sin vida. En el rostro de Castaño quedaron los rasguños que indicaron que ella intentó defenderse. 

Con la mujer ya sin vida Castaño cargó a los tres niños en la moto y se los llevó a la casa de su madre en el barrio 140 viviendas en Valle Viejo. Regresó, dejó la moto y se entregó en la comisaría. El cuerpo de la joven fue encontrado horas después por su padrastro, quien abrió la puerta porque la joven no atendía. Sus cuñadas, hermanas de Castaño, habían ido a la casa porque su madre había quedado preocupada, ya que había notado extraño a su hijo cuando le fue a entregar a los niños.

La violencia no denunciada 

En el marco de la investigación de la causa el fiscal solicitó determinar si existía denuncia de Herrera contra Castaño. Si bien no se encontraron estos antecedentes lo testimonios reunidos en la causa fueron contundentes para determinar la existencia de violencia como antecedente al homicidio. 

Las amigas, familiares de la víctima y uno de sus hijos, quien declaró en Cámara Gesell, relataron los sometimientos de Castaño a su pareja. Lo mismo se vio reflejado en los mensajes del teléfono de la víctima. Sus celos desmedidos habrían llevado a hechos de violencia que la mujer nunca se habría animado a denunciar. Así la figura de "femicidio" quedó configurado en el hecho. 

 

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