Un policía que está imputado por haber baleado a otra persona el año pasado, ahora, supuestamente en estado de ebriedad, chocó su vehículo contra un automóvil que estaba estacionado. El accidente ocurrió en Bañado de Ovanta, departamento Santa Rosa.
Un policía que está imputado por haber baleado a otra persona el año pasado, ahora, supuestamente en estado de ebriedad, chocó su vehículo contra un automóvil que estaba estacionado. El accidente ocurrió en Bañado de Ovanta, departamento Santa Rosa.
El pasado miércoles a la noche, Robín Alexander Rodríguez se conducía en su automóvil Chevrolet Onix y terminó incrustado contra un Fiat Uno que estaba estacionado. El accidente ocurrió en una de las calles del barrio 136 viviendas. Santiago Orieta, el propietario del rodado, salió a la calle a ver lo que ocurría y observó a Rodríguez, quien supuestamente en estado de ebriedad, salía de su auto.
Personal policial de la comisaría de Bañado de Ovanta llegó hasta el domicilio del siniestro y tras tomar los datos correspondientes y al advertir que no había personas lesionadas se marcharon. El Chevrolet Onix quedó en calidad de secuestro en la base de la seccional. Se aguardaba que en las próximas horas Orieta efectúe la denuncia por los daños provocados en su auto Fiat.
Antecedente
Rodríguez, es el policía que a principios de octubre de 2017, había protagonizado un grave hecho, cuando, tras una discusión, efectuó disparos contra una persona que terminó hospitalizada a raíz de los impactos.
El incidente ocurrió el domingo 1 de octubre del año pasado en horas de la tarde, en la localidad santarroseña de Lavalle, en donde Rodríguez prestaba servicio como agente.
Según la investigación, habría tenido un altercado verbal con César Barquino, a quien en mayo de 2017, lo habría sacado de un local bailable sin motivos. A este incidente lo consideraron como un abuso de autoridad y desde entonces habría quedado la bronca entre ambos sujetos.
Esa tarde, Barquino estaba junto a dos amigos y tres amigas cuando llegó Rodríguez y habría comenzado a provocarlo para luego efectuar seis disparos. El primero fue al aire, en tanto que de los restantes, dos impactaron en la humanidad de Barquino.
Sus amigos avisaron a la policía y al hospital. Fue llevado en un vehículo particular hasta que finalmente una ambulancia lo trasladó hasta el hospital San Juan Bautista. En el nosocomio lo atendieron por el balazo en la ingle y el otro en su pie, de donde tuvieron que extraerle una bala.
Finalmente, Rodríguez quedó detenido a disposición de la Fiscalía de Instrucción N°4, a cargo de Ezequiel Walther. El agente fue imputado por el delito de "lesiones leves".
Al momento de la indagatoria el sujeto se abstuvo de prestar declaración y su abogado defensor, Pedro Vélez, manifestó que "las personas que lo denunciaron intentaron robarle el arma reglamentaria y mi cliente se defendió".
Por esta situación, el jefe de Policía, Orlando Antonio Quevedo, había informado que se abriría una investigación interna para determinar las circunstancias.
Aquel día, Rodríguez habría estado de franco de servicio y portaba su arma reglamentaria en estado de ebriedad.