El fiscal que investiga los supuestos maltratos en un jardín maternal del barrio La Tablada ordenó que se les realicen las pericias psicológicas a los casi 40 niños que asistían diariamente al establecimiento que está en el centro de la polémica tras la denuncia realizada por los padres.
Fuentes consultadas por El Ancasti confirmaron que el fiscal de instrucción N° 5, Luis Baracat, ordenó que los pequeños sean sometidos a una entrevista en Cámara Gesell para poder determinar si es que existieron los maltratos que salieron a la luz la semana pasada y que se conocieron en forma exclusiva por El Ancasti.
En ese sentido se conoció que todo el material fílmico y las fotos que documentaron los abusos ocurridos y que fueron expuestos en los medios de comunicación aún no fueron puestos a disposición de la Justicia. A su vez, este diario pudo confirmar que los padres de las criaturas no habían autorizado que los niños sean sometidos a la revisación médica dispuesta desde la Justicia.
El polémico caso se conoció hace exactamente una semana cuando un grupo de padres "copó" las instalaciones del Jardín Privado Maternal e Infantes "Mis Pequeñas Sonrisas" tras tomar conocimiento de que algunos alumnos habían sido víctimas de malos tratos. El edificio escolar funciona en la calle Santa Fe del barrio La Tablada.
Los progenitores, tras realizar pintadas en el edificio escolar, se dirigieron hasta la Unidad Judicial N° 2 para hacer las denuncias correspondientes.
Chicos que comenzaron a orinarse en la cama, a tartamudear y a negarse a ir al jardín eran los síntomas manifestados por los padres que dialogaron con El Ancasti y no ocultaban su bronca. "Sabemos que los mojaban con agua fría, que los insultaban, que los denigraban diciéndoles cosas como 'cara de mono', 'tonta', estúpida'", agregaron.
Tras la polémica abierta por los presuntos maltratos surgieron las irregularidades que demostraban que el jardín maternal abría sus puertas pese a que no contaba con la habilitación municipal ni del Ministerio de Educación.
"Ni siquiera se lo puede llamar jardín", había manifestado Fabián Herrera, el director de Educación Privada.
"Mis Pequeñas Sonrisas" había abierto sus puertas en 2014 y pese a que no estaba habilitado había sido controlado en tres oportunidades por la comuna. Dos habían sido para constatar la calidad y estado del agua, y una emplazándola a realizar la habilitación comercial y modificaciones edilicias.
Las dueñas del jardín cobraban una inscripción anual de $1.500 y una cuota mensual de $1.300 y se considera que diariamente asistían entre 35 y 40 niños.
Según se informó, tampoco tributaba a nivel provincial ni nacional porque no estaba inscripto ni en la AFIP ni en Rentas.
Pedido de informes de Diputados
Tras las denuncias realizadas por un grupo de padres de alumnos del Jardín Maternal “Mis Pequeñas Sonrisas”, quienes dieron a conocer graves situaciones de maltrato en el establecimiento educativo, el diputado Rubén Manzi (FCS Cambiemos) presentó un proyecto de resolución para que la Cámara de Diputados solicite un informe a las autoridades del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología.
El pedido, que tomará estado parlamentario hoy, es a los fines de indagar sobre cómo son los controles que realiza el organismo sobre ese tipo de centros educativos.
Este caso demuestra que “el Estado está ausente en lugares clave de la vida social y habilita así la impunidad”, reza una parte del comunicado enviado desde prensa del legislador.