A poco de haberse cumplido un año de la trágica muerte de Cecilia Olima en Londres, Belén, hoy se plantearán los alegatos por su crimen en el Cámara Penal de Segunda Nominación. El único acusado es su ex pareja y padre de sus cinco hijos, Miguel Ángel Rodríguez, a quien se le imputó el delito de “homicidio agravado por haber existido relación de pareja y haber mediado violencia de género”. De ser hallado culpable, con esta acusación, deberá purgar la pena máxima: prisión perpetua.
El representante del Ministerio Público Fiscal Gustavo Bergesio estará a cargo de la acusación. La defensa es representada por los abogados Mario Nieva y Guillermo Narváez. Ha de destacarse que ni la víctima ni sus familiares tuvieron la oportunidad de ser representados por un abogado en la querella ni en la acción civil, pese a tratarse de un caso de femicidio. Un contrapunto en relación con el discurso público, que sostiene que se debe erradicar la violencia en todas sus formas contra la mujer. El debate comenzó el pasado 7 de mayo y durante cinco audiencias María Carrizo, ex directora del Hogar Warmi, un establecimiento para albergar a mujeres y sus niños víctimas de violencia en el ámbito familiar, y actual asesora del Ministerio de Desarrollo Social se hizo presente en dos oportunidades.
Entre los testigos que se presentaron en la sala de audiencias estuvieron dos hijos de la víctima y del victimario, un hermano del acusado, dos amigas, un psicólogo, una psiquiatra, personal policial y una mujer que presenció el momento de la agresión y asistió a Cecilia.
El domingo 14 de mayo del año pasado hacían un recorrido en moto por Londres, Belén. Estaban separados desde hacía unas semanas pero Rodríguez le hizo un reclamo por los hijos más pequeños, de 12 y seis años, y entonces surgió una discusión. Él la apuñaló 24 veces y Cecilia murió luego de una agonía. Rodríguez fue detenido en la casa de su madre y el cuchillo fue hallado en un descampado, en cercanías de la escena del crimen.
En la primera jornada, el acusado no quiso declarar y prefirió guardar silencio. Recién habló en la cuarta audiencia. Sobre la mañana de la tragedia recordó que salió a buscar a su hijo más pequeño que estaba en la casa de Cecilia. “Cuando llego a la casa, él sale desnudito; se había orinado. Entro y lo alzo”, relató. El niño le había comentado que su mamá se había ido a la casa de una vecina, donde habían estado la noche anterior en un cumpleaños. “Le preparé un té. Le dije que lo iba a llevar a un asado y se puso contento”, contó.
Luego, Rodríguez se fue a la casa de María Alicia Castro, la vecina en cuyo domicilio hubo un festejo la noche anterior. Cuando llegó, Cecilia se había ido pero la encontró en el camino y le preguntó si podía llevarla a la casa. Ella le contestó que sí y le pidió que la acercara a un lugar; él la llevó. Juntos fueron hasta un oratorio pero la puerta estaba cerrada. En ese momento, Rodríguez le preguntó por qué la hija había llegado llorando a la casa la noche anterior luego de haber estado en la fiesta. “Le seguí reclamando por el changuito. ‘Hagamos las cosas bien’, le dije”, recordó.
Rodríguez detalló que durante esa charla ambos no estaban sobre la moto. También precisó que Cecilia le respondió “no te lo voy a dar. ¿Para qué te lo vas a llevar?”. Según el acusado, su ex pareja comenzó a hablar de la madre y de los hermanos de Rodríguez. “Vivo para ellos… Es lo único que me acuerdo… después fue todo oscuro. No veía nada”, dijo.
Tras los alegatos, posiblemente los jueces Jorge Álvarez Morales, Rodolfo Bustamante y Luis Guillamondegui emitan un veredicto.