Cuatro testigos se presentaron a declarar en la tercera audiencia por el “femicidio de Londres”, ocurrido en mayo del año pasado en esta localidad del departamento Belén. Miguel Ángel Rodríguez está acusado por el delito de “homicidio agravado por haber existido una relación de pareja y por haber mediado violencia de género”; la víctima era Cecilia Olima, su ex pareja y madre de sus cinco hijos.
Ante los jueces Jorge Álvarez Morales, Rodolfo Bustamante y Luis Guillamondegui se presentaron los médicos Ángel Mohadad y Walter Altamirano Amayo, Tomás Atilio Rodríguez (hermano del acusado) y la oficial ayudante de la Policía, Jennifer Rodríguez. La mujer policía contó que intervino luego del ataque a Cecilia, mientras la mujer aún se encontraba con vida en la casa de Gabriela Soria, la principal testigo del crimen. La policía comentó que la víctima estaba irreconocible porque estaba ensangrentada. “Me falta el aire”, recordó que expresó la mujer y le preguntó quién la había lastimado. “Miguel” fue la respuesta.
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Testigo aseguró que el acusado había apuñalado antes a Cecilia
La uniformada detalló que la testigo Soria la llevó al descampado donde el acusado arrojó el cuchillo con el que le asestó 24 puñaladas. Había rastros de sangre en la calle, el oratorio y en la casa de Soria, indicó.
La oficial ayudante indicó que Cecilia anteriormente había realizado una exposición y luego una denuncia contra “Miguel”. También manifestó que por estos hechos conocía a la víctima y que el día de la tragedia no la reconoció en el momento porque estaba ensangrentada. Sobre estas denuncias, recordó que en la exposición Cecilia había manifestado que quería que Rodríguez se retirara de la casa que compartían, que no le había pegado pero sí que la agredía. Luego, una noche, una vecina se comunicó para decirle que Cecilia estaba en su casa porque su pareja quiso agredirla. “La salvaron. Él la agredió, le clavó un cuchillo y lo tiró. Al día siguiente hizo la denuncia y se ordenó una restricción”, aseguró.
En tanto que el hermano del acusado, Tomás Atilio, comentó que Cecilia y Miguel Ángel “aparentemente tenían buena relación”. Sin embargo, ventiló que en 2002 su cuñada y comadre (Tomás es padrino del hijo mayor) le fue infiel a su hermano. “Le hablé y pidió perdón. Que yo sepa, no hubo violencia. Aparentemente, estaba todo bien. Ya tenían dos hijos y después vinieron los otros tres”, indicó. También describió a su hermano como “pasivo” y aseguró que “nunca lo vi en estado de violencia”.