El 19 de febrero del 2015 Carlos Marcelo "Chavo" Iturres había sido condenado a cumplir la pena de 3 años y 6 meses de prisión tras ser hallado culpable del robo de una motocicleta. Exactamente tres años después, Iturres volvió a ser condenado. Esta vez por un robo domiciliario.
Hace como tres años, Iturres ingresó a la sala de audiencias de la Cámara en lo Criminal de Segunda Nominación y se sentó en el banquillo de los acusados. En mayo del 2017, "Chavo" junto a un cómplice no identificado durante la investigación, irrumpieron en una casa ubicada en la calle Domingo de Vergara, del loteo Fernández y tras romper una puerta de chapa, se apoderaron de una garrafa de 10 kilos, una planchita, un parlante, varias joyas y hasta botines de fútbol.
Tras emprender la huida fueron alcanzados en el barrio Vélez Sársfield, sobre avenida Manuel Navarro. Iturres fue atrapado pero su compañero logró escaparse.
Iturres fue imputado por el delito de "robo simple" y debido a que tenía una condena en su haber quedó detenido y fue trasladado al Servicio Penitenciario Provincial (SPP).
Ayer, frente al estrado decidió hacerse cargo del hecho y se mostró arrepentido. En ese sentido, el juez Jorge Álvarez Morales decidió que no era necesaria la presencia de los testigos y dispuso que entre el ministerio público fiscal y la defensa acuerden una pena.
Tras una breve deliberación, el fiscal Gustavo Bergesio y el defensor Víctor García, acordaron un castigo de un año de prisión de cumplimiento efectivo, el cual fue adoptado por Álvarez Morales, al momento de emitir el fallo. Iturres también fue declarado reincidente por primera vez.
Pasado el mediodía, "Chavo" fue escoltado por guardiacárceles que lo condujeron hasta el móvil del SPP que estaba estacionado sobre calle San Martín. Nuevamente iba a ser llevado hasta el penal de Miraflores en donde cumpliría los últimos meses de castigo.