NEUQUÉN- Un adolescente de 15 años permanecía internado en grave estado luego de ser baleado ayer a la madrugada en la cabeza en un confuso episodio ocurrido en el interior de un auto, en el que estaba reunido con un grupo de amigos.
NEUQUÉN- Un adolescente de 15 años permanecía internado en grave estado luego de ser baleado ayer a la madrugada en la cabeza en un confuso episodio ocurrido en el interior de un auto, en el que estaba reunido con un grupo de amigos.
El incidente se produjo alrededor de las 3:00 en el barrio Cuenca XV y, por el momento, la Policía no había ubicado ni el arma utilizada en el disparo, que sería una pistola calibre 9 milímetros, ni el presunto autor del disparo, que sería menor de edad.
Todo se inició cuando el joven baleado se encontraba con un grupo de amigos antes de dirigirse a una fiesta.
Un joven de 19 años, hijo del propietario de la vivienda frente a la cual se celebraba la reunión, entró al domicilio a bañarse y cambiarse de ropa, y les dio a sus amigos las llaves del automóvil Renault Clio, en el que iban a ir a la fiesta.
Los jóvenes se introdujeron en el auto y llegaron dos menores, uno de los cuales sacó el arma.
"No se sabe si estaban exhibiendo el arma, si estaban jugando, o hubo algún inconveniente entre ellos", dijo el comisario Jorge Manzo, jefe del Área de Seguridad Neuquén.
Se efectuó un disparo y el joven recibió un disparo en la frente, con orificio de salida en la nuca.
El joven fue llevado al Hospital Rendón, donde fue operado y se mantenían en coma inducido, con "pronóstico reservado".
"Hasta ahora lo único que se puede secuestrar fue una vaina de calibre nueve milímetros", dijo el comisario Manzo, mientras la Policía realizaba operativos para dar con el autor del disparo.
Según informó Adelaida Goldman, jefa de emergencia del Hospital Rendón, el paciente "salió bien" tras ser operado.
A pesar de que mantenía el pronóstico reservado, la profesional sostuvo que "si no hay complicación, se le puede ir quitando los sedantes, para que vaya despertando".