Un exmilitar se suicidó el jueves a la tarde en pleno centro de San Miguel de Tucumán, tras discutir y golpear a su expareja y balear un brazo a un hombre que salió en defensa de la mujer.
Un exmilitar se suicidó el jueves a la tarde en pleno centro de San Miguel de Tucumán, tras discutir y golpear a su expareja y balear un brazo a un hombre que salió en defensa de la mujer.
Ocurrió en Barrio Sur, sobre la calle General Paz al 500, en las inmediaciones de los Tribunales de la capital tucumana, donde el hombre se encontró con su exmujer y comenzaron a hablar, aunque la conversación fue subiendo de tono.
El exmilitar amenazó a su expareja, quien pidió auxilio, lo que motivó la intervención de otro sujeto, un 'trapito', quien estaba en la zona y recibió un disparo en el brazo izquierdo.
Poco después y en medio del pánico generalizado, se hizo presente el personal policial, y cuando los efectivos intentaban reducir al agresor, éste se quitó la vida y quedó tendido frente a un local.
El 'trapito', identificado como Carlos Quinteros -de 44 años- fue trasladado a un nosocomio cercano, aunque se encuentra fuera de peligro.
Por su parte, el fiscal Carlos Sale dijo en declaraciones a la prensa local que esperaban que el Equipo Científico de Investigadores Fiscales "pueda corroborar las vainas servidas, si hay un solo disparo, y si el arma fue disparada efectivamente por la víctima porque había policías en el lugar y lo apuntaron". La secuencia tuvo en vilo a vecinos, comerciantes y ocasionales transeúntes, testigos involuntarios de una situación de extrema tensión, que derivó en la muerte del militar.
Cinco motoristas policiales que circulaban por la zona a bordo de tres unidades vehiculares, arribaron al sector ante los llamados de emergencia, para cercar el perímetro y evitar la fuga del atacante.
Al verse rodeado por los efectivos, el violento se descerrajó un tiro en la boca, ante la presencia de los agentes y vecinos que observaban aterrorizados.