Le llegó el resumen de la tarjeta de crédito y descubrió unas compras por U$S 93.33 en Estados Unidos. Tras la ingrata novedad, se presentó en la Unidad Judicial Nº 5 y radicó una denuncia.
Le llegó el resumen de la tarjeta de crédito y descubrió unas compras por U$S 93.33 en Estados Unidos. Tras la ingrata novedad, se presentó en la Unidad Judicial Nº 5 y radicó una denuncia.
Según contó, el 21 de noviembre pasado había viajado de vacaciones a Estados Unidos pero regresó al país el 8 de diciembre. Días pasados, al recibir el resumen de la tarjeta de crédito se dio con la novedad de que se registraron compras por U$S 93.33 –al cambio de hoy son $1.834-. La fecha de las supuestas compras comprende del 1 a 3 de enero último. No obstante, la dueña del plástico remarcó que para esa fecha ya había vuelto al país.
Según los especialistas, existen cinco formas más comunes de estafa con tarjetas de crédito y de débito que son las más preocupantes: clonación, robo de identidad, phishing, hacking y smishing.
El fraude puede comenzar con un mail personalizado del banco, que solicita al cliente determinados datos personales. Uno, confiado, ingresa voluntariamente toda la información personal reclamada. Sin darse cuenta, acaba de entrar en el submundo del mercado negro de comercialización de datos.
Estos nombres que resultan extraños, para los especialistas no lo son. Expertos en la materia advierten que existe fraude online y físico. En América latina la estafa física, como la clonación de tarjetas de crédito, sigue siendo muy común a pesar de ser el método más antiguo.