En el ámbito de la Cámara Penal de Segunda Nominación, a puertas cerradas, se inició el debate contra Leonardo Aguirre, un joven acusado de haber raptado y manoseado a una adolescente de 15 años. El hecho habría ocurrido el 12 de diciembre de 2016, cerca de las 10, en un motel ubicado en uno de los populosos barrios del sector sur de la Capital. Aguirre fue imputado por los delitos de “rapto” y “abuso sexual gravemente ultrajante”.
De acuerdo con fuentes consultadas por El Ancasti, el acusado optó por el silencio y prefirió abstenerse de prestar declaración. Aguirre es patrocinado por el abogado defensor Luis Gandini. El Ministerio Público es representado, en esta ocasión, por el asesor de Menores Eduardo Walther, y por el fiscal de Cámara Gustavo Bergesio.
Luego, comenzó la ronda de testigos. La primera en dar su testimonio fue la madre de la adolescente víctima y denunciante; después fue el turno de la chica. Ambas ratificaron los dichos vertidos en la denuncia y en la Cámara Gesell, respectivamente. El debate pasó a un cuarto intermedio y se reanuda hoy. Se tiene en agenda que seis testigos se presenten para dar su testimonio.
De acuerdo con información a la que accedió este diario, el 12 de diciembre de 2016, entre las 10 y las 11, una chica de 15 años se trasladaba en una camioneta junto con dos muchachos, uno de ellos, Aguirre. Se detuvieron en una plazoleta cerca del Hospital de Niños; el conductor del rodado les dijo a la adolescente y a Aguirre que pasaría por ellos en un rato. Sin embargo, pasados más de 20 minutos no regresó.
Aguirre le propuso a la chica que salieran caminando para encontrarlo en el trayecto de regreso. En ese camino, ambos pasaron por cerca de un motel alojamiento; el muchacho le hizo saber a la adolescente qué quería pero ella se negó y quiso cruzarse de vereda. Ante este rechazo, el joven la amenazó con un objeto con punta y la obligó a ingresar al inmueble, con claras intenciones de menoscabar su integridad sexual. En una de las habitaciones la habría manoseado pero la adolescente pudo salir corriendo del lugar para pedir ayuda.
A casi dos años de lo sucedido, Aguirre ocupa el banquillo de los acusados. El debate, por tratarse de un delito de instancia privada, se desarrolla a puertas cerradas.
En cuanto a la imputación, se explicó que “rapto” se caracteriza por privar de libertad a una persona, mediante un engaño, con fuerza o violencia, con el propósito de menoscabar su integridad sexual. Si la persona es llevada con otros fines, se lo considera como “privación ilegítima de la libertad”. De acuerdo con el Código Penal Argentino, la escala penal para este delito está prevista de entre uno a cuatro años. En tanto que para este tipo de abuso se prevé un castigo que comprende entre cuatro a 10 años.
Mal social
En relación con los abusos sexuales infantiles (ASI), según especialistas en la materia, tanto niñas como adolescentes suelen ser las principales víctimas. Por lo general, los victimarios son del círculo íntimo familiar o un allegado. En este caso, el acusado no es familiar de la adolescente. Por ello se lo identificó sin perjudicar a la víctima.