ver más
En el partido de san Miguel

El fiscal inspeccionó el predio donde mataron a Sheila

En el recorrido por el Predio Tupasy se desplegó un importante operativo con policías y funcionarios judiciales.
26 de octubre de 2018 - 04:03 Por Redacción El Ancasti

El fiscal Gustavo Carracedo, que investiga el crimen de la niña Sheyla Ayala (10), inspeccionó ayer a la mañana el predio en el que fue encontrado su cuerpo, en el partido bonaerense de San Miguel, cuatro días después de desaparecida. En el lugar, conocido como el predio Tupasy, se desplegó una importante cantidad de policías y funcionarios judiciales.

Uno de los principales objetivos de la medida, según trascendió, es comprobar la mecánica por la cual fue descartado el cuerpo de la niña en una medianera lindante del predio con las instalaciones de una fábrica metalúrgica aledaña, la cual también fue objeto de una inspección. También, se tomó dimensión de los espacios del predio y del departamento en el que vivían los acusados: la tía de la nena, Leonela Ayala, de 25 años, y su esposo Fabián González Rojas, de 24.

Durante la inspección ocular, los peritos confirmaron que es posible arrojar un cuerpo desde el balcón del departamento del segundo piso, que compartían los detenidos por el homicidio, y hacerlo caer en el hueco donde apareció. La medianera del departamento constituye parte del perímetro del hueco donde se encontró el cuerpo de Sheila. La altura que hay entre el balcón y el piso de ese espacio, donde los vecinos solían descartar  basura, es de seis metros.

Para el fiscal Gustavo Carracedo, que investiga el crimen de la nena, Leonela Ayala y su esposo son los "coautores" del homicidio agravado por alevosía. Los dos están presos y los resultados de las pericias serán clave para confirmar o descartar la teoría de los investigadores: que ambos participaron del crimen.

Así, se aguardan los resultados del ADN encontrado debajo de las uñas de la nena, como así también el de los hisopados que se le hicieron al cadáver de la chiquita. Será pruebas concluyentes para probar la participación de los detenidos en el crimen.

Es que, el fiscal sospecha que Sheila se defendió de sus asesinos. Cuando tomó indagatoria a los dos detenidos observó que ambos “poseían lesiones traumáticas de reciente data, que podrían tratarse de lesiones de defensa", según los fundamentos de la acusación.

Defensa

Por otro lado, Mónica Chirivín, la abogada que tomó la representación de Leonela Ayala, sostuvo que la mujer se encuentra "totalmente quebrada" por encontrarse acusada del crimen de su sobrina. "En este momento, está doblemente mal. Perdió a su sobrina y perdió a su bebé -el niño que dio a luz hace una semana-", indicó la letrada. En declaraciones televisivas, Chirivín aseguró que "no existieron" las afirmaciones autoincriminatorias ante la Policía que le adjudicaron a la mujer.

A su turno, Hugo Icazati, abogado que trabaja en conjunto con Chirivín en la defensa de la tía de la víctima, dijo que Leonela sostuvo en su declaración ante el fiscal que el domingo, día de la desaparición de la niña, ella se fue al mediodía a la casa de un hermano suyo a almorzar y que regresó alrededor de las 18.00.

"Pedimos el análisis de la SUBE y del celular de Leonela, porque ella cuenta que además de ir a la casa de su hermano, cuando bajó del colectivo sacó unas fotos con el teléfono", explicó.

Además, señaló que para pedir alguna medida, espera los resultados de las pericias que según él "determinaran fehacientemente si la nena estuvo ahí y si tiene en sus manos, restos de ADN de Leonela".

Con respecto a los rasguños que tendría Leonela en sus brazos, el abogado comentó que se trata de violencia doméstica y que por eso pidió que se periten para establecer la data, y poder confirmar si fueron hechos por la víctima o como sostiene el letrado, por su pareja. De comprobarse la violencia de género por parte de Rojas hacia Leonela, el letrado podría pedir para su defendida que sea investigada por el delito de encubrimiento y no por homicidio agravado por alevosía, tal como está imputada ahora.

Para la querella, hay más personas implicadas

El abogado Martín Francolino, que patrocina a Yanina Pereyra, madre de Sheila, consideró que en el crimen de la niña, además de los tíos de la víctima, puede haber "muchas personas que tuvieron conocimiento de los hechos, porque se la tuvo en un departamento durante muchos días y ocurrió en un predio en el que vive mucha gente. Para mí serían partícipes los dos", expresó el letrado en relación tanto a la tía de la nena, Leonela Ayala, de 25 años, como la de su esposo, Fabián González Rojas, de 24.

El letrado que se hizo cargo ayer del patrocinio de la madre de la niña, se hizo presente en el predio en el que fue encontrada asesinada la niña después de cuatro días desaparecida, en el barrio Trujuy. En ese lugar se presentó el fiscal de la causa, Gustavo Carracedo, y concretó un reconocimiento para determinar si la niña estuvo el todo tiempo en el mismo escenario.

Para el fiscal, Leoneal y su esposo "idearon un plan común para causar la muerte de la nena". Para comprobar esa hipótesis también serán cruciales las pericias que revelará la data de muerte de Sheila, que aún no se pudo precisar, como así también el análisis del colchón de la casa de los detenidos, que está recubierto en parte por un nylon negro.

Los investigadores creen que allí mataron a la nena y que la parte de nylon que le falta al colchón se habría usado para envolver el cuerpo y descartarlo por el hueco donde se arrojaba la basura.

Con la presencia del fiscal Carracedo gran parte de la mañana y de los abogados de la mamá de Sheila, Martín Francolino y Violeta Muratorio, la inspección ocular del predio culminó a las 13 con resultados que complican aún más a los detenidos.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar