Un matrimonio fue detenido ayer acusado de liderar una banda que comercializaba cocaína en la zona oeste del Conurbano bonaerense. Para consumar la venta, la pareja utilizaba un sistema de postas y rotaciones con diferentes vehículos para evitar ser detectado en las transacciones que realizaba.
Fuentes policiales informaron que la investigación fue llevada a cabo por efectivos de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas lícitas y Crimen Organizado, delegación Moreno-General Rodríguez, que realizaron seis allanamientos en el marco de la causa judicial.
Además de la pareja acusada de liderar esta organización delictiva, los efectivos detuvieron a otro hombre, que se sospecha era cómplice del matrimonio. Entre otras modalidades, los detenidos hacían un complejo sistema de postas con varios vehículos, la mayoría autos de alta gama, para evitar ser detectados por la Policía.
Los voceros consultados indicaron que, según lo que obra en la causa, la banda compraba autos canjeando cocaína de manera sistemática, y al mismo tiempo los rotaban para concretar las transacciones, que se arreglaban siempre por teléfono.
Además, el matrimonio tenía alquilado un departamento en la zona céntrica del partido de Moreno donde guardaba la cocaína y hacían el estiramiento. De acuerdo con la pesquisa realizada, esta banda operaba en Moreno, General Rodríguez y también en Merlo.
Durante los procedimientos, la Policía secuestró tres kilos de cocaína, dos vehículos, varios celulares, prensas para compactar la droga, sustancias de corte y balanzas, entre otros elementos de interés para la causa.
En este operativo tomó intervención en la investigación, la Unidad Funcional de Instrucción N° 1 y el Juzgado de Garantías N° 2 del Departamento Judicial de Moreno, donde en las próximas horas se les tomará declaración a los detenidos.
El ocaso de un líder Los que conocen a fondo el mundo del narcotráfico sostienen sin dudar que lo que más le duele a los capos es perder dinero. Los detenidos se reemplazan, los muertos se lloran. Pero la ganancia es el único objetivo de un negocio al que le han dedicado la vida. Por eso los juicios por lavado de dinero les afectan tanto. Y no es para menos.
Un ejemplo es el de Miguel Angel "Mameluco" Villalba (56), ex capo indiscutido de la droga en el Oeste del Conurbano. Ya en el ocaso de su carrera, "Mameluco" está enfrentando un juicio sobre su patrimonio en el que también están acusados su hermano Luis Alberto (58) y dos testaferros.
Para todos ellos, el 9 de septiembre pasado, la Unidad de Información Financiera (querellante en el caso) pidió altas penas de prisión y el pago de una multa de 39 millones de pesos.
Como la idea de los juicios por lavado de dinero es recuperar los activos adquiridos con dinero del narcotráfico, el fuerte del alegato de la querella fueron los pedidos de multa: $12.576.691 para cada hermano Villalba, $13.316.681 para "El Turco" Miguel y $560.000 para Aguirre.