Entró en vigencia la Ley de beneficio para hijos víctimas de femicidios

“Es una buena noticia ante tanto dolor… aún no me puedo recuperar”

La madre de María Rita Valdez, una joven asesinada por su pareja, tiene un nieto a su cargo.
domingo, 14 de enero de 2018 · 04:03

Fue una sorpresa grata para Teresita Barros enterarse de que entró en vigencia la Ley Nº 5528 que garantiza el Bienestar Integral de los Niños, Niñas y Adolescentes Hijos de Madres Víctimas de Femicidio. “No sabía nada; nadie me avisó que se aprobó la ley”, comentó cuando fue consultada por El Ancasti.

La flamante norma se aprobó el año pasado y se publicó en el Boletín Oficial el 5 de enero. La iniciativa fue impulsada por el diputado Horacio Sierralta con el propósito de dar un seguro a los chicos y chicas de madres víctimas de femicidio en Catamarca. La Ley advierte que corresponde a casos “cuando su progenitor o guardador fuera imputado y/o procesado y/o condenado como autor, coautor, instigador o cómplice de tal delito y se encuentre privado de la libertad, o cuando encontrándose en libertad haya sido privado del ejercicio de la responsabilidad parental respecto de sus hijos".

Se trata de una reparación económica para los hijos de madre fallecida a causa de este delito, el derecho a percibir una remuneración económica mensual inembargable. El monto será igual al de una pensión mínima, de unos $6.000 aproximadamente.

María Rita Valdez no llegó a cumplir los 25 años cuando fue asesinada por su pareja y padre de sus hijos. Sus restos aparecieron flotando en el Dique El Jumeal pero hasta el día de hoy el torso no aparece. Sucedió en marzo de 2013. Pocos meses antes, la figura de ‘femicidio’ había sido incorporada en el Código Penal Argentino. En junio de 2014, Francisco Andrés “El Negro la Carpa” Quiroga (53) fue condenado por la Cámara Penal de Primera Nominación a la pena de prisión perpetua, el máximo castigo. Se convirtió en la primera condena por femicidio del país y en diciembre de 2015 la Corte Suprema de Justicia de la Nación ratificó el fallo. Sin dudas, el caso de María Rita pasó a formar parte de los registros judiciales de la provincia y el país pero al margen del caso penal, había que reparar, de alguna manera, el daño causado a sus hijos. 

Teresita, su madre, se hizo cargo de uno de los hijos de María Rita. Contó que sus nietos van a la escuela. “El más chico pasó a jardín de cinco años y el más grande pasó a 2º grado”, precisó. Ella está al cuidado de su nieto más chico; el más grandecito está con su familia paterna. En una charla con este diario comentó que no sabía que se había aprobado esta ley. Tampoco sabía dónde ir a gestionar ni qué trámite realizar. “Es una buena noticia ante tanto dolor… porque aún no me puedo recuperar”, expresó. 

Mejoras

Si bien la ley tiene como principal objetivo el bienestar de niños, niñas y adolescentes que quedaron en situación de orfandad ante la muerte de su madre por femicidio, fuentes consultadas en el Senado adelantaron que se trabajará en un proyecto para mejorar la actual nueva Ley. La norma fue aprobada en la última sesión ordinaria de la Cámara alta y, de haberse realizado alguna modificación, el trámite se reanudaría en mayo y, de este modo, la aprobación del proyecto se dilataba. Como se consideró que había una presión social para dar una respuesta urgente, se aprobó el proyecto para su rápida entrada en vigencia, con la promesa de modificarla. 

Una de las modificaciones sería el de precisar la figura penal. La norma dice “hijos de madres víctimas de femicidio”. Así expresado, quedan desprotegidos aquellos hijos que perdieron a sus madres a causa de un “homicidio agravado por el vínculo”. Hay diferencias en ambas figuras. En un “femicidio” hay una clara relación asimétrica de poder en desmedro de la mujer y a favor del hombre. En cambio, en un crimen “agravado por el vínculo” no siempre se trata de un crimen en un contexto de violencia, sino que entre víctima y victimario hubo una relación. 

Tal es el caso de Julieta Celina Herrera, asesinada por Esteban Castaño, su pareja y padre de sus hijos en octubre. El fiscal Miguel Mauvecín lo imputó por “homicidio agravado por el vínculo” porque, hasta el momento, no pudo reunir pruebas contundentes que refieran a una situación de violencia de género que acrediten el “femicidio”.

Sin dudas, la pérdida de una vida es irreparable pero una ley que propone garantizar el bienestar de los hijos de aquellas mujeres que murieron en manos de hombres puede mejorarse para ampliar el beneficio.

SIN RESPUESTA

 En Catamarca durante 2013, de 17 homicidios, 11 víctimas fueron mujeres. De estos casos, siete ya tienen condena; de los cuatro restantes, dos permanecen impunes. La muerte de Celeste Judith Moreno, ocurrida ese año, no tiene sospechosos. Tenía 20 años, dos hijos pequeños y estaba embarazada de tres meses. Al permanecer impune su crimen, se pierden las esperanzas de que sus niños tengan la posibilidad de la cobertura de un beneficio que les garantice una mejor calidad de vida. 

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