A poco más de cinco años de la sentencia FAL de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) sobre la punibilidad de los abortos en casos de violación y la no judicialización de estos, la Maternidad Provincial 25 de Mayo aplica el protocolo de Interrupción Legal del Embarazo (ILE). Este protocolo solo es aplicado en casos de violación y con una denuncia penal.
Daniel Ovejero, director general de la Maternidad, consultado por El Ancasti, contó que el protocolo ILE funciona desde hace más de un año. Este centro asistencial de referencia en la provincia cuenta con un equipo liderado por la obstétrica Claudia Tomassi, con asistentes sociales y una psicóloga, Alejandra Rosaroli, para efectuar un trabajo de contención.
El funcionario explicó que la gestión inicia con la denuncia penal. También se trabaja de manera articulada con otros centros de salud. “Si ocurre en el Hospital de Niños, se solicita la participación de nuestros profesionales para que se realice el Protocolo de Abuso. En el caso de las postas sanitarias, también tienen que pasar por la denuncia penal. Habitualmente, cuando es un abuso, vienen con orden del fiscal. Actuamos con base en eso. En el caso de una violación, habitualmente hay una denuncia penal. Generalmente, primero está la denuncia”, detalló.
Además, aclaró que el abuso sexual también tiene un protocolo que cumplir. En la Maternidad funciona otro equipo abocado a esta problemática. Según Ovejero, por lo general, los abusos llegan con varias semanas de gestación. “Muchas veces, estas mujeres esperan o no tienen conocimiento hasta que se les interrumpe el ciclo menstrual. A veces, esperan un poco más de tiempo hasta hacerse algún tipo de análisis, que en los casos de abuso, hay toda una cuestión de secreto o de violaciones que suceden en el entorno más cercano a la familia. Implican muchas cuestiones que demoran la concurrencia o la denuncia”, dijo.
A la vez, advirtió que suelen llegar mujeres con complicaciones por abortos clandestinos. Ovejero contó que esta práctica suele ser una alternativa para que una mujer víctima de una violación no haga la denuncia.
“Cuando se conoce, lo ideal es que se haga la denuncia. Muchas veces no se hace la denuncia porque la niña no da a conocer, por miedo o porque es abusada por un familiar directo, a una persona de su confianza. El abuso sexual, en un alto porcentaje, está muy cercano a la familia sino está dentro de ella misma”, opinó.
Daños
El tema aborto tiene muchas aristas para debatir pero, de acuerdo con especialistas, al margen de algunas cuestiones, se trata de un tema de salud, de acceso al sistema sanitario y de derechos, como así también de una cuestión de vida o muerte, en algunas circunstancias. Según Ovejero, el protocolo ILE puede contribuir a mejorar, restaurar o hacer que esta niña, adolescente o mujer que sufrió un abuso y un trauma físico y psicológico. “A veces, la interrupción legal por un abuso hace que la víctima pueda sentirse, quizá, mejor si no tiene un hijo porque hay que estar en esa persona que sufrió un gran trauma y que después tiene que criar un niño no deseado, producto de abuso”, expresó.
Desde el punto de vista profesional, advirtió que si bien para llegar al embarazo se puede adquirir una cierta madurez sexual, muchas veces esa madurez no se traduce en lo psicológico. “La maternidad no es solo la capacidad de concebir un hijo sino también cómo se va a criar, cómo se va a recibir y contener a un niño”, comentó.