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Este miércoles, en la Cámara Penal de Primera Nominación

El crimen del barrio Villa Parque Chacabuco llega a debate

Ocurrió el septiembre del año pasado. El único imputado es Cristian Javier Rojas.
30 de julio de 2017 - 04:05 Por Redacción El Ancasti

Me traicionó la droga, la vida. Desde hacía unos días venía consumiendo cocaína”, había asegurado Cristian Javier Rojas (37) ante el fiscal Luis Baracat. El joven está imputado por el delito de “homicidio calificado en ocasión de robo”. La víctima era Ramona Ernestina Andrada (64) y el crimen se produjo entre el 8 y el 10 de septiembre de 2016 en Villa Parque Chacabuco.

El debate se llevará a cabo este miércoles en la Cámara Penal de Primera Nominación. El tribunal que estará a cargo de juzgar a Rojas está constituido por los jueces Fernando Esteban, Carlos Roselló y Fabricio Gershani Quesada.

De la investigación del hecho surgió que entre el 8 y el 10 de septiembre, Cristian Javier “Chicho” Rojas habría ingresado a la vivienda de Ramona Ernestina Andrada con fines furtivos. Se estima que la víctima permitió el ingreso del victimario, debido a que se conocían de antes porque Rojas realizaba algunos trabajos en la casa de Andrada.

Una vez adentro, Rojas habría reducido por sorpresa a Andrada en el living-comedor. Con unos cordones de zapatillas la ató de pies y manos. Luego, con otros cordones, la estranguló. De acuerdo con la autopsia, la mujer falleció por estrangulamiento.

Sin otros inconvenientes para alcanzar su cometido, Rojas comenzó a revisar en todo el interior del inmueble con la idea de encontrar elementos de valor. Solo se llevó un radiograbador y, luego, se dio a la fuga.

La investigación estuvo a cargo de la Fiscalía de Instrucción N° 5. Según declaró Rojas, nunca tuvo intención de hacer lo que finalmente hizo. “Estoy muy dolido. Pido mil perdones”, expresó. Según contó, la noche del 8 de septiembre llegó a la casa de Andrada, quien lo reconoció y le abrió la puerta.

“Yo la conocía de antes porque me dio trabajo y me ayudaba. Le comentaba mis problemas y ella me daba consejos. Le pedí que me ayude pero me dijo que no podía. Me saqué e hice lo que hice. No sé… La agarré, la asusté pero le dije que no quería hacerle daño. Le até las manos y las piernas y le puse un cordón en el cuello. La dejé ahí y le dije que se quede tranquila. Me fui a buscar dinero y nunca encontré nada. Tenía un grabadorcito que me llevé y lo regalé”, contó.

Rojas se fue y dejó a Andrada maniatada y con vida. Según el imputado, salió desesperado, echó llave a la puerta y luego la arrojó el río. Cuando se enteró de lo sucedido, Rojas aseguró haberse sentido mal y así se puso a disposición de la Justicia.

Ramona Ernestina Andrada era jubilada y había trabajado en los últimos años en el plan social, hasta que en los últimos meses comenzó a percibir un haber de jubilada como ama de casa. Se había separado de su marido y vivía desde hacía 40 años en la vivienda del barrio Parque Chacabuco. Dos semanas antes de este crimen habría denunciado un robo, uno de los tantos que habría sufrido desde hacía meses. Los vecinos comentaron que "se sentía olor y la puerta estaba cerrada con llave, y por eso llamaron a la Policía. Vino la sobrina, que siempre sabe venir a visitarla, no recuerdo la hora porque no me fijé. Y le llamó la atención porque el viernes ella dice que vino y no le había abierto la puerta. Y se fue", contó una vecina. "Y ahora vino. La llamaba y no le respondía. Entonces se fue al hogar (de Niñas Sipaj Huasi) y preguntó si la habían visto y vino con una chica que trabajaba en el lugar. Según ellas, sentían mal olor. Y yo les dije que llamen a la Policía. El miércoles a la mañana fue la última vez que la vi. Y me sorprendió porque la vi ese día rezando”, dijo.

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