Marcela (44) estuvo en pareja durante cuatro años con M. En este tiempo, convivieron, se dejaron, volvieron a estar juntos y, en los últimos cuatro meses retomaron la relación, pero sin convivir. Cada uno vivía en su casa. En esta relación hubo lindos momentos pero también hubo celos, amenazas y golpes que Marcela denunció.
Hoy está internada, en un centro médico capitalino, y desbordada. Aseguró que padece de hipertensión emocional y tiene varios problemas de salud, entre estos, una anemia fulminante –motivo de esta reciente internación-. Llamó a El Ancasti para compartir su historia porque, según sus palabras, está cansada de esta situación.
Contó que eran compañeros de trabajo en una dependencia judicial y allí comenzó la relación. Según Marcela, su pareja sentía celos por un ex novio y se obsesionó. La llamaba por teléfono a todo momento. Hace casi dos años, comenzaron los problemas. “Entró a mi casa y me pegó. Ingresó por la puerta de atrás”, recordó. Ella denunció el hecho. Luego vinieron otras denuncias por hostigamiento y amenazas.
“Me seguía buscando. Una vez me llevó para La Gruta y como que me ahorcó para hacerme sentir miedo. Me vivía amenazando. Es como si tuviera doble personalidad”, opinó.
Hace unos cuatro meses, la relación entre ellos se reanudó pero sin convivencia, como había pasado en otro tiempo. Él le pidió perdón por todo lo que había hecho. La llamaba, al principio desde un número privado, después dejaba que vea el contacto. “Me ponía música en el teléfono y comenzó a acercarse a mí de nuevo. Él sabe que lo amo con toda mi alma pero él quería volver para que levante las denuncias anteriores en su contra. No creía que fuera así pero él me insistía para que levante las denuncias. No quiero levantar las denuncias”, reconoció.
Más violencia
Hasta hace menos de 48 horas, Marcela y M. estaban en pareja pero hubo otro episodio de violencia. Según contó, el miércoles último Marcela lo fue a buscar en su trabajo porque él tenía el carné de la obra social de ella y lo necesitaba para hacer los trámites para internarse.
Estaban en el auto de él y, de repente, surgió una discusión y le pegó en la cabeza. “Si no levantás la denuncia, yo no voy a salir más con vos”, aseguró Marcela que dijo su pareja y él le habría respondido “yo te voy a denunciar porque no me podés perjudicar en mi trabajo”.
En esa oportunidad, Marcela aseguró que él le manifestó que “me iba a tirar ácido en la cara. Él me manipuló durante muchos años”, remarcó.
En la ocasión, le llevó hasta una comisaría de la Capital, donde un sargento y una agente la habrían golpeado y humillado. Marcela contó que todavía no pudo denunciar este hecho, pero su mayor preocupación es que ambos uniformados hayan radicado una denuncia en su contra.




