Una mañana de mediados de noviembre de 2014 un hombre de apellido Montivero volvió a su casa, luego de una salida nocturna y consumo de alcohol. Al llegar, discutió con su esposa y la agredió físicamente. La mujer denunció el hecho en una unidad judicial de la zona norte de la Capital y ayer esta causa llegó a debate en la Cámara Penal de Segunda Nominación. Montivero fue imputado por lesiones graves calificadas por el vínculo.
A casi tres años de ese hecho, la mujer reconoció ante los camaristas Luis Guillamondegui, Jorge Álvarez Morales y Rodolfo Bustamante que hoy su marido ya no es un hombre violento y que no volvió a tomar bebidas alcohólicas. “Ahora estamos bien”, aseguró.
El fiscal Gustavo Bergesio mantuvo la acusación y consideró que se debe realizar un llamado de atención importante, para que no haya una mínima posibilidad de reincidencia. “No podrá rozarla ni el ala de una mariposa. Que sepa que hasta aquí llegó”, advirtió y pidió una pena en suspenso.
Por su parte, la defensora oficial Mariana Vera pidió la absolución. Los camaristas resolvieron bajar la calificación a lesiones leves calificadas por el vínculo y responder a lo pedido por la defensa.