El catamarqueño, Rodrigo Darian Quiroga fue sentenciado a 10 años de prisión por intento de homicidio. El hecho había ocurrido en abril de 2015, cuando éste había disparado contra manifestantes de UOCRA en Caleta Olivia.
El catamarqueño, Rodrigo Darian Quiroga fue sentenciado a 10 años de prisión por intento de homicidio. El hecho había ocurrido en abril de 2015, cuando éste había disparado contra manifestantes de UOCRA en Caleta Olivia.
Los imputados, además de Quiroga fueron los trabajadores petroleros Roberto Esteban Hernández y Damián Cristian Roldán y el trabajador municipal, al igual que el catamarqueño Oscar Antonio Carrazana.
La sentencia se dio a conocer ayer al mediodía en la última audiencia pública del juicio oral y público que había comenzado a principios de mayo y que demandó la presencia de alrededor de 100 testigos.
En este sentido, la Cámara de Crimen de Caleta Olivia condenó a diez años de prisión a los cuatro individuos que fueron juzgados por los graves incidentes ocurridos el 9 de abril de 2015 frente al sindicato petrolero de esa ciudad.
El fallo es polémico porque fueron hallados culpables del delito de homicidio en grado de tentativa contra el albañil Bonifacio Nilamon Barrera, quien fuera herido de bala, pero no se les atribuyó responsabilidad por el caso de Reynaldo Vargas, asesinado de un balazo en el pecho.
Además, el tribunal, conformado por los jueces Jorge Alonso, Juan Pablo Olivera y Cristina de los Ángeles Lembeye, también dispuso que los condenados abonen a Barrera la suma de 200 mil pesos "en concepto de daño moral", más otros 5 mil pesos "por daño emergente".
Lo llamativo de este caso es que la familia de la víctima fatal desistió de ser querellante y optó reclamar por fuera de los estrados de la Cámara del Crimen un resarcimiento económico, aparentemente ante el gremio petrolero. No obstante, nunca se supo si lo logró ya que luego de varias marchas de pedido de justicia optó por llamarse a silencio.
Otro hecho que llamó la atención es que al momento de dictarse la sentencia no estuvo presente ni el demandante Barrera ni su abogado Luciani y solo lo hicieron Edgardo Edelcoop (patrocinante particular de Hernández y Roldán) y Marcelo Fernández (de Carrazana y Quiroga).