El fiscal Javier Herrera indagó ayer a Gustavo Zenón "Guty" Moya y a Franco "Cabezón" Soto, imputados del delito de "homicidio simple" por la muerte de Marcelino Pachado. Si bien no trascendieron detalles, se conoció que si bien Moya se abstuvo de declarar, Soto sí lo hizo y negó la acusación.
El procedimiento se realizó ayer a la mañana en la Fiscalía de instrucción Nº3. Solo se conoció que Soto, alias "Cabezón", declaró y negó la imputación, no trascendió el relato de su declaración.
Soto fue representado por el abogado Rosales Vera, en tanto que Moya, por la defensora oficial Mercedes Gandía de Morcos.
Ahora el fiscal solicitará la planilla de antecedentes de ambos. Por el tipo de delitos se solicitará la audiencia de control de detención.
Los arrestos
Los arrestos de ambos sujetos se realizaron tras casi cuatro meses sin tener novedades de la causa. Con datos certeros personal de la División Homicidios llevó a cabo los allanamientos con resultados positivos. Importantes y esclarecedores testimonios fueron de base para la identificación de los sospechosos. Varias circunstancias los sindicaron.
Muerte
Marcelino Pachado (58) fue encontrado malherido el 7 de febrero pasado a la vera del Río del Valle y murió el 15 de febrero a causa de los traumatismos sufridos. Los facultativos médicos indicaron que los golpes que tenía eran producto de una brutal golpiza.La investigación tras el hecho fue con mucha dificultad ya que la lluvia registrada en esos días jugó en contra en cuanto a las huellas y otros elementos que podrían haber servido en la causa. Igualmente el grupo de Homicidio trabajó en la búsqueda de testimonios y otros elementos.
Belén
Pachado era oriundo del departamento Belén, primo del sacerdote Moisés Pachado de aquella localidad. Su hija había asegurado que el hecho fue producto de un robo.