Tras los distintos hechos de violencia y desmanes que dejaron jóvenes lesionados, uno de ellos con la grave posibilidad de que pierda un ojo, el jefe de Policía comisario, Orlando Quevedo, mantuvo una serie de reuniones con vecinos, autoridades municipales y los jefes de comisarías para coordinar medidas en relación con la problemática.
Según lo indicó el jefe policial, el martes a la noche se reunió con Inspección General y los jefes de las dependencias policiales que tienen jurisdicción en la zona.
"Hicimos conocer la problemática desde el punto de vista de la prevención policial, los dueños de los locales se mostraron predispuestos a colaborar", adelantó Quevedo.
"Una de las medidas que se van a tomar desde este fin de semana, serán los controles estrictos para evitar el ingreso de menores de edad. Se van a coordinar acciones con el personal de seguridad interna en los boliches para detectar estas situaciones", puntualizó.
En este sentido señaló que también se habló del horario de ingreso y "entendemos que debe ser más temprano, porque hoy se permite hasta las 3 de la mañana y muchos llegan bajo los efectos del alcohol, con el riesgo de provocar desmanes.
Sobre el mismo tema explicó que se trabajará para modificar una normativa municipal que data del año 1992, "para determinar específicamente desde qué edad se puede ingresar a estos establecimientos", adelantó.
Señaló que las reuniones con los jefes policiales y con los dueños de los locales bailables se realizaron después de haberse reunido con los vecinos de Alto Fariñango.
"En la reunión, los vecinos hablaron sobre los problemas suscitados y con esa información nos reunimos después con las aéreas del municipio, dueños de locales y jefes de las comisarías. Allí se planteó la situación y se trabajará en coordinación con controles exhaustivos", señaló Quevedo quien adelantó que las reuniones continuarán para seguir aunando criterios.
Nadie quiere ser el "conductor responsable"
El jefe de Policía también se refirió al programa del "conductor designado" lanzado desde la Municipalidad de la Capital el año pasado. El programa consiste en que de un grupo de amigos, una persona será designada para manejar de regreso a sus hogares después de un boliche o fiesta. Esta persona no deberá consumir alcohol. Se le colocará una pulsera identificativa y tiene el beneficio de poder acceder a bebidas sin alcohol de manera gratuita durante la noche. Según señaló Quevedo, "nadie se quiere hacer cargo del programa del conductor designado, tiene que haber voluntad por parte de los propietarios de los boliches para llevarlo a cabo". Sin embargo, aseguró que "independientemente de ello, nosotros vamos a realizar los controles de alcoholemia a la salida de los boliches, como así también que no se supere la capacidad de ingreso. Lo haremos desde el fin de semana", puntualizó.