En horas de la mañana, en inmediaciones del Colegio del Carmen, se observó a un joven que portaba lo que parecía ser un arma de fuego de tamaño considerable. En un detalle más minucioso, se pudo saber que se trataba de un rifle que tenía un arma telescópica, por lo que se encendió la alarma de personal de seguridad en la zona.
Ante esta situación intentaron que el joven entregue el arma, pero él se negó y reconoció que se trataba de un rifle de aire comprimido calibre 45, y que estaba cazando palomas.
Ante su negativa, se llamó a las fuerzas armadas que movilizar un gran número de efectivo y finalmente pudieron secuestrar el arma.