La familia del joven detenido porque en su verdulería supuestamente se comercializaban estupefacientes denunció a personal de Drogas Peligrosas por los importantes daños que provocaron durante el allanamiento llevado a cabo el lunes pasado a la siesta.
Ese día, personal de la Policía de la Provincia secuestró poco más de medio kilo de marihuana y otros elementos empleados para el fraccionamiento y la venta del estupefaciente. En el lugar había quedado detenido un joven de apellido Gazal, quien quedó a disposición de la Justicia Federal.
Su padre, Gustavo, denunció en la Unidad Judicial por la violencia con la que actuaron los efectivos de Drogas Peligrosas, pese a que su hijo no se había resistido al arresto.
"Un muchacho me llamó por teléfono diciendo que había un allanamiento en la casa de mi hijo, en donde yo había dejado mi vehículo", contó el hombre a Catamarca Radio y Televisión.
Siguiendo con su relato, Gazal dijo que vio que había policías afuera del negocio y no le permitieron la entrada.
"En la parte frontal del departamento vi los deterioros que habían ocasionado esta gente; se habían llevado la plata del negocio, de la venta de los choripanes y las verduras. Pensaban que esa plata era de la venta de droga cuando en realidad ese dinero estaba en la heladera", admitió.
Con bronca Gazal agregó que él no se oponía al procedimiento, pero se quejó por el accionar de los policías. "No veo por qué tienen que hacer destrozos; nosotros sacamos un préstamo para comprar la mercadería. Cuando llego vi que habían pisoteado las cosas y se metían paquetes de galletas en los bolsillos, comían bananas hasta la mitad y las tiraban, pisoteaban las galletas. Después se ensañaron con mi auto que estaba en la vía pública, lo hicieron pedazos al volante del auto", contó. El hombre reconoció que su hijo consumía estupefacientes.
El procedimiento se realizó el lunes a las 15 en el local que está ubicado en calle Tucumán al 100, a 200 metros de las oficinas de la Jefatura Policial.