La madre del único detenido por el crimen de Sebastián Pereyra señaló que su hijo es un “perejil” en la causa. Por su parte, el abogado Luciano Rojas dijo que se vencieron los plazos para la prisión preventiva y que el caso de Segura es comparable al de Mauro Orce.
La defensa de Rodrigo Ismael Segura, único detenido por el
crimen de Sebastián Pereyra, ocurrido el 16 de abril pasado, en el barrio 11 de
Mayo, en el norte de la ciudad, volvió a reclamar por su libertad. El abogado
Luciano Rojas manifestó que los plazos para la prisión preventiva "se
encuentran vencidos”, por lo que solicitó la liberación de su representado.
También señaló que no existen pruebas que lo vinculen con el
hecho. "No hay ningún elemento de prueba que vinculen a mi representado en el
hecho, ni en el lugar, ni a la hora. Hay una forma de investigación que puede
considerarse imposible de entender y analizar en las reglas de la lógica. En señor
fiscal le endilga a mi representado que iba conduciendo la motocicleta de otro
sujeto, que se encuentra en libertad. Es una cosa increíble”, señaló.
Al mismo tiempo, comparó la situación con la causa del
crimen de María Eugenia Rojas. "Consideramos que estamos en presencia de la
segunda parte de la causa de María Eugenia Rojas, donde se mantuvo detenido a
este hombre de apellido Orce. En este caso por la similitud de la causa estamos
yendo por los mismos pasos”, indicó.
"Es un perejil”
Por su parte, Irene Quevedo, madre del acusado, dijo que "es
muy injusto lo que están haciendo con mi hijo. Estoy desesperada”. Además,
aseguró que Segura "es un perejil”.
"Él estuvo con los amigos y se retiró a cargar nafta, pero
volvió. Dicen que hay cámaras que lo prueban”, comentó la mujer.
"No hay otra persona y tiene que caer alguien, por eso está
él. No puede haber un crimen y no caer nadie, cayó mi hijo y está ahí”, afirmó
la mujer, quien también manifestó que por las redes circula el nombre "de un
tal Segovia”, que podría estar vinculado con el hecho.