Un joven se encuentra internado en terapia luego que la Policía lo desalojara y supuestamente lo atacara y le disparara con balas de goma. Tiene 19 años y al no tener donde vivir con sus dos hijos de 2 y 1 año usurpó una casa deshabitada en la zona sur de la Capital.
Cuando era golpeado por la Policía, que sacó sus pertenencias del lugar, el joven se inmoló rociándose alcohol. Tiene sus vías respiratorias comprometidas y está internado con pronóstico reservado.
En diálogo con El Ancasti, Yolanda Gordillo, la madre de la joven, que realizó la denuncia ayer en fiscalía general por el ataque, contó los detalles de lo ocurrido: "Entró un grupo de Infantería sin ninguna orden previa. Mi hija vive con sus dos hijitos de 2 y 1 añito y el marido, y entraron a los tiros".
En este sentido, la mujer aseguró que los uniformados ingresaron "a tirar las poquitas cosas que tienen. Al tirárselas afuera, el marido de mi hija se prendió fuego. La Policía lo tenía acorralado y ahí es cuando él se prende fuego".
La mujer aseguró que el joven "tiene impactos en la frente y en el cuerpo" de balas de goma. "Y no dejaban que entre el SAME para llevarlo. Eran muchísimos los policías que fueron. Incluso los vecinos querían auxiliarlo y los policías se reían y no los dejaban que ingresen", ilustró la mujer.
El joven, llamado Wilson Fernández, de 19 años, se roció con alcohol, mientras la joven "lo primero que hizo fue agarrar a sus hijitos porque eran muchísimos los policías que entraron".
La mujer aseguró que la Policía "le sacó las cosas a ella afuera y se las rompió. Porque no tien
en muchas cosas, pero la cama y esas cosas se las rompieron todo".
La joven de 19 años, llamada Mayra Mejía, aseguró que su pareja fue asistida "a la hora recién porque no dejaban pasar al SAME, que fue a la casa, pero se volvió. A las seis de la tarde recién lo trasladaron, cuando el hecho fue a las 14".
El joven permanece internado en terapia intensiva y los médicos están aguardando su evolución en las próximas 72 horas "porque le afectó todas las vías respiratorias las quemaduras. Dicen que tienen que esperar. Él está mal, está delicado", concluyó su suegra.
"No dejaron que lo asista el SAME"
Familiares del joven aseguraron que el oficial que estaba a cargo del operativo les comentó que no dejó que el joven fuera asistido por temor a represalias de los vecinos y familiares.
"No dejaron que lo asista el SAME. El oficial me dijo: 'Por orden mía, yo no dejo (que lo asista el SAME), porque al estar todo lleno de sangre: ¿qué te pensás que va a haber dos o tres vecinos nomás que tirarán piedras?'".
Por el contrario, la madre de la joven aseguró que nadie intentó atacar a la Policía. "Nadie estaba tirando piedras, estaban llorando por lo que había pasado, sobre todo cuando él se descompensó".
En ese momento, la mujer contó que el uniformado le dijo: "Ya nos vamos y viene la asistente social, quien me dijo que habló con la Policía y le dijeron que no querían que entre el SAME. Y cuando él se descompensa y todos se largan a llorar, recién vino el médico, que seguía dando vueltas porque la Policía no lo dejaba entrar. Y él me dice: 'Señora, por orden de la Policía nosotros no vinimos. Después no digan que el SAME tardó'", aclaró la mujer que denunció el hecho en la Judicial 9.