En horas de la mañana del viernes en la Escuela Clorinda Orellana Herrera de la localidad de Chumbicha, departamento Capayán, un alumno de 13 años asistió al establecimiento educativo con un revólver calibre 22, que se disparó cuando se lo mostraba a sus compañeros. Del hecho, la policía recién tomó conocimiento el lunes y se dio intervención a la justicia de Menores en turno.
Según confiaron fuentes, el suceso se habría registrado en la parte de atrás del establecimiento educativo, ubicado sobre calle San Martín de la citada localidad.
En ese momento el niño, quien es hijo de un funcionario comunal, habría sacado un revólver calibre 22 de su mochila para mostrarle a dos compañeritos que lo acompañaron. En ese lugar habría jugado a apuntarles, hasta que el arma, que estaba cargada, se disparó. El tiro dio en la pared de la escuela y alertó a las autoridades.
Pese a esto, la policía recién habría tomado conocimiento del hecho el lunes, ya que padres preocupados temieron que se esconda la situación, como habría sucedido otras veces, y no se tomen cartas en el asunto.
Efectivamente las fuentes confiaron que esa mañana la madre de la criatura se presentó en la comisaría e hizo entrega del revólver a las autoridades. En ese momento se comenzó a investigar y se supo no sería la primera vez que el niño lleva elementos relacionados y armas de fuego a la escuela.
"Hemos sabido por testimonios que ha ingresado con balas, e incluso llegó a llevar una bazuca, que es un elemento de guerra muy peligroso", contaron.
Al parecer, los hermanos mayores del adolescente serían soldados voluntarios y tendrían armamento en su casa sin tener en cuenta el peligro que puede ocasionar.
El niño, admirado de sus hermanos, habría tomado varios de esos elementos para lucirse en la escuela, aunque nunca habría intentado agredir a nadie, ni amenazó.
Tras conocer cómo sucedieron las cosas y dar las instrucciones necesarias a la escuela para que en una nueva situación realice la denuncia correspondiente y así evitar nuevos episodios, se dio intervención a la Justicia de menores en turno.
Desde ahí se habló con los padres del niño y se solicitaron las actuaciones labradas más el arma que el niño habría llevado a la escuela causando pánico en la comunidad educativa. "Por suerte no hubo víctimas que lamentar. Fue algo muy peligroso que se podría haber evitado solo con el control adecuado de los padres y mayores a cargo de este niño, que por lo que nosotros entendemos solo quiso hacer una travesura o lucirse, como todo chico de su edad", comentaron. La información oficial de este caso recién se dio a conocer ayer de manera pública, aunque la intervención ya estaba hecha.